Nasry Asfura asume la presidencia de Honduras tras polémicas elecciones
27/01/2026 - Hace 4 meses en InternacionalNasry Asfura asume la presidencia de Honduras tras polémicas elecciones
El conservador Nasry “Tito” Asfura asumió este martes la presidencia de Honduras tras comicios controvertidos, marcados por tensiones políticas internas y advertencias del gobierno estadounidense.
Asfura gobernará durante el periodo 2026-2030, sustituyendo a Xiomara Castro, con promesas de combatir pobreza, corrupción y crimen, de reactivar economía y lograr acuerdos legislativos.
La ceremonia de investidura comenzó a las 9:00 horas locales en sesión especial del Parlamento, abierta por el presidente Tomás Zambrano, según el programa oficial.
Advertencias de Washington
Estados Unidos advirtió sobre “severas consecuencias” ante intentos de revertir resultados, elevando presión internacional durante la transición y aumentando incertidumbre política hondureña.
Pese al contexto, Asfura asumió sin presencia de jefes de Estado extranjeros, decisión atribuida a austeridad gubernamental y a lineamientos del nuevo mandatario nacionalista hondureño.
El nuevo presidente, nacido en Tegucigalpa el 8 de junio de 1958, es de origen palestino y fue candidato del Partido Nacional en comicios generales.
Honduras celebró sus duodécimas elecciones generales desde 1980, año del retorno democrático tras prolongados regímenes militares que marcaron profundamente la historia política nacional del país.
Retos del gobierno
Asfura prometió “trabajo y más trabajo”, fomentar inversiones, generar empleos y priorizar austeridad, buscando consensos en un Congreso fragmentado sin mayoría oficialista. El Partido Nacional deberá negociar con fuerzas opositoras para aprobar reformas, presupuestos y leyes clave, en un Legislativo dividido tras comicios altamente polarizados recientes nacionales.
Asfura fue alcalde de Tegucigalpa entre 2014 y 2022, periodo que fortaleció su perfil político y proyección nacional dentro del Partido Nacional hondureño y conservador. Sin embargo, la justicia investiga al mandatario y exfuncionarios capitalinos por presunto esquema para drenar fondos públicos y lavar dinero durante administraciones municipales anteriores pasadas.
El presidente ha rechazado las acusaciones, asegurando que los señalamientos responden a intereses políticos y no a irregularidades comprobadas en su gestión pública capitalina previa. Con expectativas encontradas, Honduras inicia un nuevo ciclo político, mientras la comunidad internacional observa gobernabilidad, estabilidad democrática y cumplimiento de promesas presidenciales del nuevo gobierno.







