Puerto Príncipe se queda a «oscuras» tras asalto a una central hidroeléctrica
19/06/2025 - Hace 1 año en InternacionalPuerto Príncipe se queda a «oscuras» tras asalto a una central hidroeléctrica
Habitantes de la ciudad de Mirebalais, al norte de Puerto Príncipe, tomaron por la fuerza una central hidroeléctrica como forma de protesta contra el gobierno haitiano. El ataque a la represa dejó sin servicio eléctrico a gran parte de la región, agravando la crisis humanitaria que afecta a miles de familias en Haití.
La manifestación fue impulsada por la creciente frustración ciudadana ante la inacción de las autoridades frente a la violencia ejercida por las bandas criminales armadas. Videos y fotografías difundidos en redes sociales muestran a los manifestantes ingresando al edificio de la planta eléctrica y causando daños significativos a las instalaciones.
Una torre de transmisión fue derribada por los manifestantes, lo que provocó el colapso total del suministro energético en varias localidades cercanas a la capital. La represa afectada había sido tomada por la población anteriormente en mayo, lo que refleja el nivel de tensión que se vive en la zona.
Pese a que en ese entonces el primer ministro interino, Alix Didier Fils-Aime, prometió evitar nuevos cierres, no se han visto avances sustanciales. El gobierno de transición no respondió a las solicitudes de comentarios tras los acontecimientos registrados el pasado martes por la tarde en Mirebalais.
Violencia en Haití
Según cifras recientes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), 1.3 millones de haitianos han sido desplazados por la violencia en los últimos seis meses. Las bandas criminales han consolidado su control territorial, aprovechando el vacío institucional que persiste desde el asesinato del presidente Jovenel Moise en 2021.
El consejo de transición, que prometió devolver la estabilidad al país, no ha logrado frenar la espiral de inseguridad que afecta a millones de ciudadanos. Tampoco ha tenido impacto la misión internacional de seguridad liderada por Kenia, la cual ha enfrentado múltiples retrasos y falta de efectividad en el terreno.
Los habitantes afectados por los apagones han denunciado que el gobierno ha abandonado a la población, dejándola expuesta a la violencia y sin servicios básicos. Organizaciones humanitarias han alertado sobre el riesgo de colapso total del sistema energético y sanitario en zonas controladas por pandillas armadas y sin ley.



