Rehenes liberados por Hamás relatan torturas y aislamiento extremo en Gaza
14/10/2025 - Hace 8 meses en InternacionalRehenes liberados por Hamás relatan torturas y aislamiento extremo en Gaza
Los abrazos, los reencuentros y las lágrimas marcaron el regreso de los 20 rehenes israelíes liberados por Hamás, tras 738 días de cautiverio.
Para muchos, volver significó descubrir la luz del sol por primera vez en más de dos años y recuperar la posibilidad de decidir sobre su propio cuerpo.
Horas después de su liberación, comenzaron a conocerse testimonios sobre las condiciones inhumanas que soportaron: aislamiento, hambre, tortura y manipulación psicológica. La mayoría perdió gran parte de su peso corporal y sufrió daños físicos visibles.
Aislamiento, tortura y manipulación constante
Avinatan Or permaneció completamente solo durante más de dos años, sin contacto humano. Perdió hasta el 40 % de su peso, según reportes médicos preliminares.
El colombiano-israelí Elkana Bohbot estuvo encadenado en túneles subterráneos, sin noción del tiempo ni del día. Mantuvo el recuerdo de su boda como única esperanza.
Los gemelos Gali y Ziv Berman fueron separados desde el secuestro y solo se reencontraron al ser liberados. Su abrazo conmovió a Tel Aviv.
Otros, como Guy Gilboa-Dalal, fueron alimentados a la fuerza después de que se difundiera un video mostrando su extrema delgadez.
El soldado Matan Angrest pasó meses aislado y fue torturado por su condición militar. A muchos se les negaba cualquier información del exterior, incluso sobre sus familias.
Los captores utilizaban tácticas psicológicas crueles: amenazas de ejecución, falsas promesas de liberación y mentiras sobre la muerte de familiares. Algunos fueron obligados a grabar videos propagandísticos bajo amenaza de muerte.
Volver a sentir el control
La psicóloga Einat Kauffman, especialista en trauma, explicó que la prioridad es restaurar la sensación de autonomía. “Durante el cautiverio, hasta decidir cuándo hablar o comer dependía de otros”, afirmó.
Al regresar, muchos liberados sienten miedo de actuar sin permiso. “Hay vacíos clínicos. No existen protocolos para tratar civiles secuestrados tanto tiempo”, señaló Kauffman.
El reencuentro con sus familias es apenas el inicio de una recuperación que exigirá tiempo, acompañamiento y apoyo psicológico intensivo. “Lo primero es devolverles el control sobre su vida”, concluyó.







