Singapur autoriza a los profesores azotar a alumnos que hagan “bullying”
07/05/2026 - Hace 4 semanas en InternacionalSingapur autoriza a los profesores azotar a alumnos que hagan “bullying”
El gobierno de Singapur anunció que a partir de 2027 los docentes podrán aplicar el castigo físico del azote a alumnos desde los nueve años, como parte de una nueva estrategia contra el acoso escolar. La medida, presentada como un “último recurso” ante faltas graves, ha reabierto el debate internacional sobre el uso de la disciplina física en las escuelas y sus posibles efectos en la salud mental infantil.
De acuerdo con la propuesta, el castigo se aplicaría únicamente en casos considerados graves y bajo estrictos protocolos institucionales. El ministro de Educación, Desmond Lee, explicó ante el Parlamento que esta medida solo se usará cuando otras acciones disciplinarias hayan sido insuficientes. Señaló que la intención es establecer consecuencias “firmes y significativas” para corregir conductas problemáticas dentro del sistema educativo.
Aplicación restringida y bajo protocolos oficiales
El funcionario detalló que el procedimiento contempla evaluaciones previas sobre la madurez del estudiante y la gravedad de la falta. La decisión final recaerá en la dirección del centro educativo, mientras que la aplicación del castigo será realizada únicamente por personal autorizado.
La regulación oficial establece que el castigo físico será exclusivo para varones y únicamente en infracciones graves. El Ministerio de Educación señala que se trata de una herramienta disciplinaria de “último recurso”, aplicada solo cuando sea estrictamente necesario.
El gobierno sostiene que estudios internos indican que los estudiantes responden mejor cuando existen límites claros y consecuencias directas, y argumenta que la medida podría contribuir a reducir el acoso escolar.
Debate internacional por el uso del castigo físico
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha señalado que entre el 25% y 50% de los niños en el mundo han experimentado castigos corporales en entornos educativos. El organismo advierte que estas prácticas pueden tener efectos duraderos en la salud física, mental y el desarrollo social.
A nivel internacional, la medida ha generado críticas, especialmente en un contexto donde la mayoría de países ha eliminado el castigo físico en las escuelas. Singapur, sin embargo, mantiene una política disciplinaria más estricta que contrasta con la tendencia global.







