Suman más de 100 muertos por fuertes lluvias e inundaciones en Pakistán
14/07/2025 - Hace 12 meses en InternacionalSuman más de 100 muertos por fuertes lluvias e inundaciones en Pakistán
La temporada de monzones ha cobrado la vida de 111 personas en Pakistán, de las cuales 53 eran niños, según reportes oficiales publicados este lunes 14 de julio. Entre el 26 de junio y la fecha actual, los fallecimientos se han producido por electrocuciones e inundaciones repentinas en distintas regiones del país, informó la Autoridad Nacional de Gestión de Desastres.
La provincia de Punjab, que limita con la India y es la más poblada con casi 130 millones de habitantes, reporta el mayor número de víctimas fatales hasta ahora.
La situación climática sigue siendo crítica, ya que el servicio de meteorología de Pakistán emitió una nueva alerta por lluvias intensas en el norte y el este del país. Las autoridades advirtieron sobre posibles inundaciones urbanas, deslizamientos de tierra y daños estructurales debido a ráfagas de viento acompañadas por intensas precipitaciones monzónicas.
Una amenaza recurrente en un país vulnerable
Pakistán, con una población de más de 255 millones de personas, es uno de los países más vulnerables al cambio climático en el sur del continente asiático. Los efectos del calentamiento global se han intensificado en los últimos años, provocando eventos extremos con mayor frecuencia e intensidad en diferentes regiones del país.
La temporada de monzones, que se extiende de junio a septiembre, representa entre el 70 y el 80 % de las precipitaciones anuales en el sur de Asia. Estas lluvias son esenciales para millones de agricultores que dependen del agua para cultivar en una región habitada por más de 2,000 millones de personas.
Sin embargo, la intensidad creciente de las tormentas ha generado pérdidas humanas y materiales incalculables, dejando a las comunidades en constante estado de emergencia. Pakistán aún no se ha recuperado de las devastadoras inundaciones de 2022, que sumergieron casi un tercio del país y desplazaron a más de 33 millones de personas.
Aquella catástrofe causó la muerte de cerca de 1,700 personas y provocó la pérdida de cosechas esenciales, afectando gravemente la seguridad alimentaria nacional. Las actuales lluvias monzónicas reavivan el temor a otra crisis humanitaria en un país que sigue luchando por adaptarse y responder al cambio climático.





