Trump confirma un tercer ataque en el Caribe
En un nuevo capítulo de la escalada de tensiones entre Estados Unidos y Venezuela, el presidente Donald Trump reveló este martes que las fuerzas estadounidenses han atacado a tres embarcaciones de presuntos narcotraficantes en el mar Caribe, una más de las que se habían informado previamente.
“Derribamos barcos. En realidad fueron tres barcos, no dos, pero ustedes vieron dos”, dijo Trump a la prensa antes de su viaje al Reino Unido. La declaración se produce poco después de que la Casa Blanca difundiera un video de la operación, lo que ha avivado el debate sobre la estrategia militar de Washington en la región.
La Operación “Antidrogas” y la respuesta de Caracas
El anuncio de Trump sobre la tercera embarcación se suma a la información de los ataques ya conocidos. Uno de ellos, un ataque cinético que resultó en la muerte de tres presuntos narcotraficantes venezolanos, a quienes el mandatario calificó de “terroristas”. La lancha destruida, según Trump, transportaba cocaína y fentanilo.
La respuesta desde Caracas no se ha hecho esperar. El líder venezolano, Nicolás Maduro, ha acusado a Trump de querer invadir su país, calificando el despliegue militar estadounidense como una “agresión”. El sábado pasado, el gobierno venezolano denunció que un destructor de Estados Unidos abordó ilegalmente una embarcación venezolana con nueve pescadores en aguas de su país.
Trump, por su parte, se mantuvo firme en su posición y respondió directamente a Maduro: “Dejen de enviar (miembros del) Tren de Aragua a los Estados Unidos. Dejen de enviar drogas a los Estados Unidos”.
Acusaciones y Recompensas
La Administración de Trump ha acusado públicamente a Maduro de liderar el Cártel de los Soles, una afirmación que Caracas niega rotundamente. Washington ha llegado a ofrecer una recompensa de 50 millones de dólares por información que conduzca a la captura del presidente venezolano.
Maduro ha lamentado que las comunicaciones con Estados Unidos están “deshechas” y ha advertido que Venezuela está “más preparada” para una “lucha armada” si fuera necesario.
El despliegue militar en el Caribe, bajo el argumento de combatir el narcotráfico, ha encendido las alarmas en la región y subraya la profunda crisis diplomática que enfrentan ambos países, con acciones que van desde sanciones económicas hasta operaciones militares y declaraciones públicas de alta tensión.




