Trump niega conflicto con Chicago pero amenaza con ‘limpieza’
07/09/2025 - Hace 9 meses en InternacionalTrump niega conflicto con Chicago pero amenaza con ‘limpieza’
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que su administración tomará medidas para «limpiar» las ciudades del país, al mismo tiempo que desmintió que su gobierno esté planeando una «guerra» contra Chicago. Estas declaraciones surgen luego de una controversial publicación en su red social, Truth Social, que generó una ola de críticas y especulaciones.
Trump compartió una imagen en su plataforma que muchos interpretaron como una amenaza directa. La foto, inspirada en la película Apocalypse Now, lo mostraba frente al horizonte de Chicago con helicópteros y explosiones. El mensaje que la acompañaba decía: “Me encanta el olor a deportaciones por la mañana… Chicago va a descubrir por qué se llama DEPARTAMENTO DE GUERRA”, una referencia al reciente cambio de nombre del Departamento de Defensa.
Ante las preguntas de los medios, Trump aclaró que sus palabras no deben tomarse de forma literal. “No vamos a iniciar una guerra. Lo que haremos es limpiar nuestras ciudades”, afirmó antes de partir de la Casa Blanca.
Polémica en torno a la publicación
La publicación generó un fuerte debate. Mientras los críticos acusaron a Trump de incitar a la violencia y de usar un lenguaje bélico para referirse a la seguridad interna, sus defensores salieron a su rescate.
En una entrevista con CNN, Tom Homan, un asesor de seguridad fronteriza, defendió al expresidente, asegurando que el mensaje había sido “malinterpretado”. Según Homan, la referencia era a una ofensiva contra los cárteles del narcotráfico, la inmigración ilegal y otras amenazas.
Homan también dejó abierta la posibilidad de que la Guardia Nacional sea desplegada en Chicago en los próximos días, aunque se abstuvo de dar más detalles por tratarse de un tema delicado.
Este tipo de acciones no es una novedad en el historial de Trump. Cabe recordar que el 11 de agosto, el exmandatario asumió el control de la seguridad en Washington D.C. por 30 días, argumentando una situación de «emergencia», a pesar de que las cifras de homicidios en la capital eran las más bajas en tres décadas. Este antecedente refuerza la preocupación de quienes ven en sus declaraciones un patrón de militarización de la seguridad pública.





