Antes de morir, Abraham Quintanilla aseguró que matarían a Yolanda Saldivar si salía de prisión
14/12/2025 - Hace 6 meses en InternacionalAntes de morir, Abraham Quintanilla aseguró que matarían a Yolanda Saldivar si salía de prisión
La muerte de Abraham Quintanilla, padre de la icónica cantante Selena Quintanilla, reavivó el debate sobre el futuro de Yolanda Saldívar, condenada por el asesinato ocurrido en 1995.
En una entrevista concedida en 2018 al programa Primer Impacto, Abraham Quintanilla advirtió que, si Saldívar obtenía la libertad condicional, su vida estaría en peligro.
El fallecimiento fue confirmado por A.B. Quintanilla la mañana del 13 de diciembre en redes sociales, sin detallar causas, cerrando un capítulo marcado por dolor familiar.
Desde el asesinato de Selena, Abraham Quintanilla se convirtió en una figura clave en la defensa del legado artístico de su hija y en la exigencia pública de justicia.
Advertencias que resurgen tras su muerte
El documental Selena & Yolanda: The Secrets Between Them, transmitido en febrero de 2024 por el canal Oxygen, volvió a colocar el caso en el centro del debate.
En la producción, Yolanda Saldívar asegura que el disparo ocurrido el 31 de marzo de 1995 en un hotel de Corpus Christi, Texas, fue accidental.
Saldívar insiste en que nunca tuvo intención de hacer daño y afirma haber presenciado una supuesta relación extramarital de Selena, versión rechazada por la familia.
Antes del estreno, Abraham Quintanilla calificó esas declaraciones como “mentiras”, acusando a la condenada de intentar reescribir los hechos para beneficiarse legalmente.
El documental generó reacciones encontradas entre seguidores de Selena, expertos legales y defensores de víctimas, al reactivar discusiones sobre culpabilidad y castigo.
Seguridad, prisión y memoria
En entrevista con el periodista Tony Dandrades, Abraham sostuvo que una eventual liberación no cambiaría nada: “Nada va a regresar a mi hija”.
Sin embargo, subrayó que Saldívar estaría más segura dentro de la prisión Mountain View, en Gatesville, Texas, debido al rechazo social persistente.
“Saben que la matan allí”, afirmó, al explicar que permanece aislada y sin acceso a la población general por riesgos evidentes.
Con su muerte, las palabras de Abraham Quintanilla adquieren nueva relevancia en un caso que sigue marcando la memoria colectiva.




