En México, no se han detectado casos de la nueva variante de mpox clado 1b, según informó el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Ruy López Ridaura. Sin embargo, aseguró que están preparados para identificar su posible llegada al país.
Hasta el 5 de agosto de 2024, el Sistema de Vigilancia Epidemiológica de México ha registrado 49 casos confirmados, todos pertenecientes a la variante clado II, identificada desde 2022.
Esta información respalda las declaraciones de Ridaura, que fueron presentadas junto a los resultados de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) 2020-2023.
La nueva variante, que se considera emergente debido a su alto grado de contagio y mayor mortalidad, fue descubierta en la República Democrática del Congo (RDC).
En respuesta a su propagación, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró una «emergencia de salud pública de preocupación internacional» el 14 de agosto.
La Secretaría de Salud (Ssa) ha comunicado que el plan de respuesta para mpox incluye estrategias coordinadas a nivel nacional.
Este plan abarca participación comunitaria, diagnóstico y vigilancia epidemiológica, atención integral y comunicación de riesgos, y se actualiza conforme a los requisitos de la Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional (ESPII).
La enfermedad es causada por el virus de la viruela símica (MPXV), que comparte características genéticas con los virus de la viruela humana y la viruela vacuna. El virus tiene dos clados genéticos: I y II.
Los pacientes afectados experimentan dos etapas clínicas que generalmente no presentan complicaciones severas dentro de las dos a cuatro semanas siguientes a los primeros síntomas.
La primera fase, que ocurre en los primeros cinco días, incluye fiebre, dolor de cabeza intenso, inflamación de ganglios, dolor lumbar, dolores musculares y falta de energía. Posteriormente, aparecen ampollas pequeñas entre uno y tres días después del inicio de la fiebre, comenzando en la cara y extendiéndose por el resto del cuerpo.