Dueño de casa nota un olor extraño al desalojar a mujer; eran bebés muertos en bolsas
21/09/2025 - Hace 9 meses en InternacionalDueño de casa nota un olor extraño al desalojar a mujer; eran bebés muertos en bolsas
Un macabro hallazgo conmocionó a la comunidad de Cadogan, Pensilvania, cuando el propietario de un departamento descubrió los cuerpos de cuatro bebés escondidos en bolsas negras.
El caso salió a la luz después de que Brent Flanigan, dueño de la vivienda, desalojara a su inquilina Jessica Mauthe, de 39 años, por falta de pago y retrasos constantes en la renta mensual.
Mientras Flanigan limpiaba el departamento, notó un olor extraño que se intensificaba en una de las recámaras. Al inspeccionar un armario, encontró una bolsa negra sospechosa en su interior.
Al abrir la bolsa, el propietario descubrió una impactante escena: el cuerpo de un bebé en estado avanzado de descomposición. De inmediato, llamó a las autoridades para reportar el hallazgo.
Más bolsas con cuerpos en el ático
Cuando la policía llegó al lugar, inspeccionó cada habitación. Al revisar el ático, localizaron otras dos bolsas negras que contenían restos de bebés, aumentando el horror del descubrimiento.
Las autoridades confirmaron posteriormente que, además de esos tres cuerpos, se encontró un cuarto bebé sin vida en la misma propiedad. Todos estaban ocultos en bolsas plásticas.
Jessica Mauthe fue detenida inmediatamente y acusada de homicidio doloso y maltrato de cadáver, informó la Policía Estatal de Pensilvania en un comunicado oficial difundido el domingo por la tarde.
La investigación se lleva a cabo junto con el Departamento de Policía de South Buffalo, el forense del condado de Armstrong y la fiscalía local, según reportaron medios como CBS News.
La confesión de la madre
Durante los interrogatorios, Jessica confesó haber dado a luz a los cuatro bebés en su casa en distintos momentos durante un periodo de seis años consecutivos.
Relató que el primer parto ocurrió en el baño, donde se desmayó y, al despertar, encontró a su bebé sin signos vitales, por lo que decidió ocultarlo en una bolsa.
Los otros casos, según su testimonio, sucedieron de manera similar. La mujer admitió que jamás pidió ayuda médica ni registró los nacimientos, guardando cada cuerpo en bolsas de plástico.
El caso ha causado gran indignación en Pensilvania, donde la comunidad exige justicia y una investigación exhaustiva para esclarecer los motivos detrás de este perturbador crimen familiar.




