Madre mató a sus hijos de 6 y 8 años y escondió los cuerpos en maletas por años
26/11/2025 - Hace 6 meses en InternacionalMadre mató a sus hijos de 6 y 8 años y escondió los cuerpos en maletas por años
Una mujer identificada como Hakyung Lee fue sentenciada a cadena perpetua en Nueva Zelanda, tras ser declarada culpable del asesinato de sus dos hijos pequeños y de ocultar los cuerpos en maletas.
El caso conmocionó al país y se viralizó mundialmente cuando una familia, sin relación con la acusada, descubrió accidentalmente los restos al adquirir una bodega en una subasta.
El Tribunal Superior de Auckland determinó que la mujer deberá pasar al menos 17 años en prisión, señalando que los crímenes fueron planeados y cometidos con plena conciencia.
Crímenes planeados y hallazgo inesperado
El juez explicó que los asesinatos no fueron impulsivos, sino ejecutados de manera deliberada por Lee, quien decidió terminar con la vida de los pequeños en 2018.
Las víctimas tenían ocho y seis años, y su muerte ocurrió meses después del fallecimiento del padre, quien murió por cáncer de esófago, hecho que marcó emocionalmente a la acusada.
La investigación reveló que la mujer administró a los menores una dosis letal de antidepresivos mezclados con jugo, antes de esconder los cuerpos en dos maletas.
Posteriormente trasladó las maletas a una unidad de almacenamiento en Auckland, donde permanecieron más de tres años hasta que una familia adquirió el lote abandonado.
El hallazgo ocurrió en agosto de 2022, cuando los compradores llevaron las maletas a su casa y al abrirlas encontraron los restos, notificando de inmediato a las autoridades.
Depresión, fuga y juicio internacional
Tras ocultar los cuerpos, Lee abandonó Nueva Zelanda y viajó a Corea del Sur, donde cambió su identidad para evitar ser localizada por las autoridades internacionales.
Los fiscales señalaron que su comportamiento demostraba clara conciencia de sus actos, ya que dejó el país, organizó sus asuntos y evitó deliberadamente que el crimen fuera descubierto.
La defensa argumentó que la mujer sufría depresión severa, afirmando que había expresado deseos de morir junto a sus hijos tras la muerte de su esposo.
Una evaluación psiquiátrica determinó que padecía depresión atípica, aunque esto no impidió que el juez concluyera que actuó con conocimiento al planear y ocultar los homicidios.
Los familiares ofrecieron testimonios desgarradores, cuestionando las decisiones de Lee y lamentando un caso que definieron como doloroso, irreconocible y devastador para ambas familias.




