Deportaciones en EU dejan graves secuelas emocionales en niños; aumenta ansiedad y depresión
02/07/2026 - Hace 1 hora en InternacionalDeportaciones en EU dejan graves secuelas emocionales en niños; aumenta ansiedad y depresión
Las detenciones y deportaciones migratorias en Estados Unidos están generando una creciente preocupación entre especialistas en salud mental debido al impacto que tienen en miles de menores de edad que son separados de sus padres. Organizaciones y expertos advierten que estas experiencias provocan ansiedad, depresión, estrés tóxico y otros trastornos emocionales que pueden afectar su desarrollo a largo plazo.
Separación familiar deja profundas secuelas
Uno de los casos documentados es el de Damian Zermeño, un adolescente de 15 años y ciudadano estadounidense, cuya vida cambió por completo después de que su padre, Saúl Zermeño, fuera deportado a México tras acudir a una cita con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Desde entonces, el menor quedó bajo el cuidado de familiares mientras enfrenta un proceso de adaptación marcado por la incertidumbre y la tristeza.
Especialistas explican que la pérdida del principal cuidador puede desencadenar problemas de concentración, alteraciones del sueño, aislamiento social e incluso pensamientos suicidas en algunos adolescentes. También se han reportado menores que dejan de asistir a la escuela o presentan retrocesos en su desarrollo tras la separación.
Crece la preocupación por el impacto en la infancia
Diversas organizaciones sostienen que muchas detenciones ocurren durante citas migratorias o revisiones rutinarias, sin que las familias reciban información clara sobre alternativas para garantizar el cuidado de los hijos. Aunque las autoridades estadounidenses aseguran que existen mecanismos para proteger a los menores, organizaciones civiles afirman que estos procedimientos no siempre se aplican de manera consistente.
Estudios recientes estiman que más de 200 mil niños han vivido la detención de al menos uno de sus padres en el contexto de las políticas migratorias de Estados Unidos. Muchos de ellos ahora enfrentan cambios drásticos en su vida cotidiana, dificultades económicas y un deterioro en su bienestar emocional.
Especialistas y organizaciones comunitarias insisten en que la separación prolongada no solo afecta el presente de los menores, sino que también puede tener consecuencias duraderas en su salud física, emocional y desempeño escolar, mientras miles de familias continúan viviendo con el temor de nuevas detenciones y deportaciones.







