EU retira financiamiento a programa para menores migrantes tras más de seis décadas
19/04/2026 - Hace 2 meses en InternacionalEU retira financiamiento a programa para menores migrantes tras más de seis décadas
El gobierno de Estados Unidos decidió retirar el financiamiento a un programa clave para la atención de menores migrantes no acompañados, lo que provocará el cierre en un plazo de tres meses de un centro operado por Catholic Charities en Miami, poniendo fin a una colaboración de más de seis décadas.
De acuerdo con información difundida, la organización trabajaba desde 1960 junto con la Oficina de Reasentamiento de Refugiados (ORR), brindando servicios integrales a niños extranjeros que ingresaban sin compañía de un adulto.
El centro afectado es el Msgr. Bryan O. Walsh Children’s Village, ubicado en Palmetto Bay, con capacidad para 81 menores, donde se ofrecían servicios como alojamiento temporal, reunificación familiar y apoyo psicológico especializado.
Fin de un modelo histórico de atención
La colaboración entre el gobierno estadounidense y Catholic Charities inició en el contexto de la Operación Pedro Pan, que permitió la llegada de aproximadamente 14 mil niños cubanos entre 1960 y 1962.
A partir de ese esfuerzo, se consolidó una red de atención que llegó a integrar 110 agencias en 35 estados, con miles de menores atendidos a lo largo de los años.
El arzobispo de Miami, Thomas Gerard Wenski, expresó su preocupación por la decisión y destacó la experiencia acumulada del programa: “Nuestra experiencia en la asistencia a este sector vulnerable de la población no tiene parangón”.
Asimismo, cuestionó el cierre del modelo pese a su trayectoria: “Resulta desconcertante que el gobierno de Estados Unidos cierre un programa que sería difícil de replicar con el nivel de experiencia alcanzado”.
Incertidumbre para menores migrantes
Aunque no se detallaron las razones específicas del retiro del financiamiento, se indicó que el número de menores no acompañados ha disminuido y que algunos programas están siendo reducidos.
El cierre implicará la reubicación de los menores atendidos y genera incertidumbre sobre la continuidad de servicios especializados, así como sobre qué instituciones asumirán estas funciones.
Además, plantea dudas sobre la capacidad del sistema para responder a futuros flujos migratorios y mantener estándares de atención para una población altamente vulnerable.







