Fin de una era: se retira líder de redadas migratorias
17/03/2026 - Hace 3 meses en InternacionalFin de una era: se retira líder de redadas migratorias
En un movimiento que profundiza la reestructuración de la cúpula de seguridad de la administración Trump, el jefe de la Patrulla Fronteriza en el sector de El Centro, Gregory Bovino, ha confirmado su retiro del servicio federal tras tres décadas de trayectoria. Su salida no es un evento aislado; ocurre apenas días después de la destitución de Kristi Noem al frente del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), lo que sugiere un quiebre en la cadena de mando que ejecutó la fase más agresiva de la política migratoria actual.
Bovino, de 55 años, se convirtió en la cara visible de las incursiones federales en núcleos urbanos durante 2025, un programa que trasladó tácticas de combate fronterizo a ciudades como Chicago, Los Ángeles y Mineápolis. Fue en esta última urbe donde su gestión alcanzó un punto de no retorno tras el fallecimiento de los ciudadanos estadounidenses Alex Jeffrey Pretti y Renée Nicole Good, de 37 años, durante una operación de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
La controversia escaló cuando Bovino intentó justificar el uso de la fuerza letal alegando que Pretti pretendía «masacrar» a los oficiales. Sin embargo, el análisis de evidencias en video de testigos reveló una realidad distinta: la víctima, aunque legalmente armada, no realizó ademanes hostiles y ya había sido desarmada por un agente antes de ser abatida. Estas inconsistencias no solo provocaron la suspensión de los agentes involucrados, sino que generaron una fractura dentro del Partido Republicano, cuyos miembros cuestionaron la legalidad de emplear fuerza federal contra ciudadanos en territorio estadounidense.
Fuentes cercanas a la corporación señalan que Bovino mantuvo una lealtad inquebrantable a las directrices de la Casa Blanca hasta el final, argumentando que la agresividad de los operativos era una respuesta necesaria a la crisis migratoria. No obstante, expertos en derechos civiles sostienen que su retiro es una estrategia para mitigar el costo político de las investigaciones federales aún abiertas. Con su partida, el gobierno federal enfrenta el reto de reformular una estrategia de seguridad que ha dejado profundas cicatrices en la confianza institucional de las principales metrópolis del país.







