El consentimiento sexual sigue siendo una frontera difusa para miles de mujeres
27/05/2026 - Hace 7 días en InternacionalEl consentimiento sexual sigue siendo una frontera difusa para miles de mujeres
La discusión sobre el consentimiento sexual y las violencias invisibilizadas vuelve al centro del debate público ante el aumento de denuncias por agresiones sexuales y la persistencia de conductas que especialistas consideran todavía normalizadas en distintos entornos sociales.
Expertas en victimología y organizaciones defensoras de derechos humanos advierten que muchas personas continúan teniendo dificultades para identificar ciertas prácticas como violencia sexual, especialmente cuando no existe violencia física evidente o cuando el agresor pertenece al círculo cercano de la víctima.
De acuerdo con cifras citadas por Amnistía Internacional, se tramitaron 2 mil 465 denuncias por violación durante el primer semestre de 2024, lo que representó un incremento de 6.9% respecto al año anterior. Además, distintos estudios señalan que la mayoría de las agresiones sexuales son cometidas por personas conocidas de la víctima.
La existencia de un vínculo previo entre víctima y agresor suele generar confusión, culpa y dificultades para denunciar. Según detalló, muchas víctimas dudan de lo ocurrido debido a la manipulación emocional o a la normalización de ciertas conductas.
Especialistas coinciden en que el consentimiento debe ser explícito, libre y válido para cada práctica sexual específica. Subrayan que el silencio no puede interpretarse como aceptación y que una persona puede retirar su consentimiento en cualquier momento, incluso después de haber aceptado inicialmente una relación sexual.
El debate también ha puesto atención en prácticas como el “stealthing”, término utilizado para describir el retiro del preservativo sin consentimiento de la pareja durante una relación sexual. Este tipo de conductas han comenzado a ser abordadas en producciones audiovisuales y discusiones públicas como ejemplos de violencia sexual no siempre identificada por las víctimas.
Actualmente, organizaciones civiles y especialistas insisten en fortalecer la educación afectivo-sexual desde edades tempranas como herramienta para prevenir abusos, desmontar mitos y fomentar relaciones basadas en el respeto y la comunicación.







