El desafío del autodominio en el calendario litúrgico católico
18/02/2026 - Hace 4 meses en InternacionalEl desafío del autodominio en el calendario litúrgico católico
Al dar inicio el Miércoles de Ceniza, la Iglesia Católica no solo convoca a una restricción alimentaria, sino a un periodo de «ascesis», un concepto que abarca la disciplina de todos los sentidos, incluyendo la sexualidad. En el contexto de la Cuaresma 2026, la doctrina cristiana propone el ayuno y la abstinencia como herramientas para fortalecer la voluntad sobre los impulsos instintivos, buscando que la vivencia de la sexualidad se alinee con los valores del espíritu y la castidad.
Desde la perspectiva de la Teología del Cuerpo, la Cuaresma representa un tiempo para purificar el deseo. La Iglesia sostiene que el sacrificio físico —como el no comer carne— es un entrenamiento para el espíritu en su capacidad de decir «no» a los placeres inmediatos. Este ejercicio de autodominio se traslada directamente al ámbito afectivo-sexual, donde se invita a los fieles a vivir una sexualidad ordenada, evitando la objetivación del otro y practicando una continencia que, según la fe, permite un amor más auténtico y menos egoísta.
La imposición de la ceniza este 18 de febrero marca el comienzo de una lucha simbólica contra la «concupiscencia». Los teólogos contemporáneos sugieren que, en una sociedad hipersexualizada, la Cuaresma ofrece un espacio de desintoxicación sensorial. La renuncia temporal a ciertos placeres busca recordar que el ser humano es más que sus impulsos biológicos. Este enfoque no pretende negar la belleza de la sexualidad, sino situarla dentro de un marco de respeto y sacralidad que requiere, necesariamente, de la virtud de la templanza.







