La shigelosis, una infección bacteriana que también puede transmitirse sexualmente
15/04/2026 - Hace 2 meses en InternacionalLa shigelosis, una infección bacteriana que también puede transmitirse sexualmente
La shigelosis es una infección bacteriana intestinal causada por microorganismos del género Shigella, que puede transmitirse por vía fecal-oral y que especialistas identifican como una infección con potencial de transmisión sexual en determinados contextos, particularmente en prácticas que implican contacto oral-anal.
De acuerdo con autoridades sanitarias internacionales, la enfermedad suele manifestarse entre uno y dos días después de la exposición y provoca síntomas gastrointestinales que pueden variar en intensidad.
Entre los signos más frecuentes se encuentran diarrea —en ocasiones con sangre, moco o pus—, fiebre, dolor abdominal, náuseas, vómitos y tenesmo, una sensación persistente de necesidad de evacuar pese a no haber contenido intestinal.
La transmisión ocurre cuando partículas microscópicas de materia fecal contaminada ingresan al organismo, por lo que prácticas sexuales como el sexo oral-anal, rimming, digitación anal, uso compartido de juguetes sexuales sin higiene adecuada o contacto con superficies contaminadas pueden facilitar el contagio.
Especialistas advierten que la shigelosis suele confundirse con una intoxicación alimentaria debido a la similitud de síntomas, lo que puede retrasar su diagnóstico oportuno.
Además de causar cuadros diarreicos, la infección puede derivar en disentería, una condición caracterizada por inflamación severa del intestino y daño a la mucosa intestinal.
En la mayoría de los casos, la enfermedad puede resolverse sin tratamiento específico; sin embargo, si los síntomas persisten por más de 48 horas o se agravan, se recomienda acudir a valoración médica, ya que algunos pacientes pueden requerir antibióticos.
Como medida preventiva, expertos recomiendan cambiar de condón entre prácticas anales y orales, usar guantes de látex en prácticas como el fisting, y mantener una adecuada higiene de manos, juguetes sexuales y superficies expuestas.
La detección temprana y la prevención son clave para evitar complicaciones y reducir la transmisión de esta infección bacteriana.







