Los riesgos de usar Viagra sin diagnóstico médico
El uso del sildenafil (popularmente conocido como Viagra) ha dejado de ser exclusivo de hombres con disfunción eréctil orgánica para convertirse en una práctica común entre jóvenes mayores de 18 años. Sin embargo, especialistas en urología y sexología advierten que el uso recreativo de este fármaco, especialmente cuando se busca contrarrestar los efectos del alcohol o la ansiedad de ejecución, conlleva riesgos que pueden comprometer la salud de forma permanente.
¿Por qué los jóvenes recurren al sildenafil?
Expertos como Ignacio Moncada, jefe de Urología del Hospital «La Zarzuela», señalan que la juventud actual busca «atajos» para el rendimiento sexual. Las causas principales identificadas son:
Ansiedad de desempeño: El miedo psicológico a «fallar» frente a la pareja.
Efecto compensatorio: El alcohol es un depresor del sistema nervioso que impide la erección; los jóvenes usan la pastilla para forzar una respuesta física que el cuerpo, bajo sustancias, no puede dar de forma natural.
Riesgos y Efectos Secundarios
El sildenafil no es una sustancia inocua. Su función es redirigir el flujo sanguíneo, lo que afecta a todo el sistema cardiovascular. Los efectos se dividen en tres categorías:
Reacciones Comunes y Leves
Dolores de cabeza y mareos.
Sofocos, congestión nasal y visión borrosa.
Malestar estomacal y taquicardia leve.
Consecuencias Graves y Permanentes
Priapismo: Una erección dolorosa que dura más de 4 horas. Si no se trata de emergencia, puede causar daño irreversible en los tejidos cavernosos, provocando disfunción eréctil real para el resto de la vida.
Daño Sensorial (NONA): Pérdida repentina de la visión o audición (zumbidos) por falta de irrigación nerviosa adecuada.
El mayor riesgo reside en la combinación de sustancias. El sildenafil jamás debe mezclarse con medicamentos o sustancias que contengan nitratos.
Poppers: Su base principal son los nitritos. La combinación con Viagra provoca una caída drástica y potencialmente mortal de la presión arterial.
Estimulantes y Psicodélicos: Mezclarlos con sildenafil eleva el ritmo cardíaco a niveles peligrosos, aumentando el riesgo de sufrir un paro cardíaco.
La recomendación médica es clara: si no existe una patología diagnosticada, el rendimiento sexual debe basarse en la comunicación, la gestión de la ansiedad y hábitos saludables, no en la medicalización innecesaria.







