Químicos cotidianos y calidad seminal
Un estudio pionero liderado por el Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (Idaea-CSIC) ha logrado documentar la presencia de 42 compuestos químicos de uso diario en muestras de semen, sangre y orina. La investigación, publicada en la revista científica Exposome, utiliza espectrometría de masas de alta resolución para rastrear miles de sustancias orgánicas, revelando un complejo panorama de exposición ambiental que incluye desde edulcorantes artificiales hasta retardantes de llama y microplásticos.
Aunque los investigadores, encabezados por la doctora Montse Marquès, aclaran que el estudio no establece una relación causal directa con la infertilidad —la cual afecta al 15% de la población mundial—, sí se han detectado asociaciones estadísticas preocupantes. El análisis de 48 voluntarios sanos, vinculó la presencia de sustancias como el Bisfenol-S (plásticos) y el acesulfamo (edulcorante) con una disminución en la movilidad y el volumen de los espermatozoides.
El concepto de «exposoma» —el conjunto de exposiciones ambientales a lo largo de la vida— se vuelve fundamental en este hallazgo. Sustancias como las perfluoradas (PFAS), conocidas como «químicos eternos», y aditivos de neumáticos fueron hallados en el plasma seminal, sugiriendo que este fluido es una matriz crítica para entender el descenso global de la fertilidad masculina. Los científicos enfatizan que estos resultados son un primer paso para diseñar políticas de salud pública y subrayan la necesidad de realizar estudios a mayor escala para confirmar el riesgo real de estos componentes en la espermatogénesis.







