¿Son lo mismo? Diferencias entre eyaculación femenina y squirting
19/01/2026 - Hace 5 meses en Internacional¿Son lo mismo? Diferencias entre eyaculación femenina y squirting
Durante décadas, la terminología sobre las secreciones sexuales en personas con vulva ha sido utilizada de forma ambigua tanto en la cultura popular como en la investigación médica. Sin embargo, los avances en ecografía pélvica y análisis bioquímicos han permitido a los científicos delimitar con claridad tres fenómenos distintos: la lubricación, la eyaculación femenina y el squirting.
Lubricación vs. Eyaculación
La lubricación vaginal es el proceso más común; ocurre ante la excitación cuando el plasma sanguíneo filtrado atraviesa las paredes vaginales. Por el contrario, la eyaculación femenina es la expulsión de aproximadamente 1 ml de un líquido espeso y lechoso. Este fluido se origina en las glándulas parauretrales (glándulas de Skene), también llamadas «próstata femenina» por su origen embrionario común con la próstata masculina. Análisis químicos revelan que este líquido contiene PSA y fructosa, elementos similares al semen.
El fenómeno del «Squirting» A diferencia de la eyaculación, el squirting implica la expulsión de volúmenes mucho mayores (de decenas a cientos de mililitros) de un líquido transparente. Estudios recientes han confirmado mediante ultrasonidos que este fluido proviene de la vejiga. Aunque contiene urea y ácido úrico —componentes de la orina—, la comunidad científica aún debate si se trata de orina pura o una forma extremadamente diluida con componentes de las glándulas de Skene, lo que sugiere que ambos fenómenos pueden ocurrir simultáneamente.
Prevalencia y Salud Es fundamental distinguir estos procesos de la incontinencia coital, que es la pérdida involuntaria de orina debido a una disfunción del suelo pélvico. Mientras que la eyaculación femenina se estima en un 54% de la población, el squirting real solo se presenta en un 5% aproximadamente.
Los expertos subrayan que no experimentar estos fenómenos es perfectamente normal y no es indicativo de la calidad del orgasmo o la satisfacción sexual. Para quienes experimentan incomodidad o sospechan de incontinencia, la recomendación actual es acudir a fisioterapia del suelo pélvico.







