Directora de funeraria guardaba cuerpos de bebés en su casa y veía caricaturas con ellos
28/08/2025 - Hace 9 meses en InternacionalDirectora de funeraria guardaba cuerpos de bebés en su casa y veía caricaturas con ellos
En Leeds, Inglaterra, un caso perturbador generó conmoción internacional luego de que la directora de la funeraria Florrie’s Army, Amie Upton, fuera descubierta por dos familias con los cuerpos de sus hijos fallecidos en su hogar, mientras aparentemente “veían caricaturas”. La noticia puso bajo la lupa las prácticas de la funeraria y las medidas de seguridad en hospitales y morgues de la ciudad.
El primer caso conocido ocurrió en 2021, cuando Zoe Ward acudió a recoger a su bebé Bleu, de tres semanas de nacido, fallecido por daño cerebral. Lo que esperaba como un servicio profesional se transformó en una experiencia aterradora: al llegar a la casa de Upton, encontró al cuerpo de su hijo en una hamaca junto a la mujer, mientras en la televisión se proyectaban dibujos animados. Además, había otro cuerpo de bebé en un sofá. Según Ward, la escena estaba desordenada y con mascotas presentes, lo que la llevó a alertar inmediatamente a su madre y denunciar la situación.
Otro caso similar se presentó en 2025 con los padres de una recién nacida que nació muerta en el hospital St James. Ellos contrataron los servicios de Upton bajo la promesa de que el cuerpo permanecería en una funeraria hasta el entierro, pero más tarde descubrieron que había sido trasladado a su domicilio, en condiciones poco higiénicas y con olor evidente. Estos incidentes llevaron a que las autoridades locales y hospitales restringieran el acceso de Upton a salas de maternidad y morgues del NHS de Leeds, como medida preventiva.
En su defensa, Amie Upton explicó a medios como The Mirror que su funeraria nació de una tragedia personal: perdió a su propia hija y sufrió complicaciones graves, lo que la motivó a ofrecer cuidados especiales a los bebés fallecidos. Upton aseguró que todos los cuerpos estuvieron siempre limpios, refrigerados o en cunas frías, y que ella permanecía con ellos, brindándoles “amor” y atención personalizada, incluyendo leerles cuentos y cuidar cada detalle del manejo de los menores.
A pesar de las controversias y el impacto emocional de estas revelaciones, las investigaciones anteriores no encontraron indicios de delitos en las prácticas de Upton. Sin embargo, las denuncias recientes han despertado debate sobre la ética y los protocolos en funerarias infantiles, así como la necesidad de garantizar que las familias confíen plenamente en los servicios funerarios especializados, evitando situaciones que puedan generar trauma o suspicacias sobre el trato de los cuerpos de los menores fallecidos.




