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Ed Gein vuelve a aterrorizar en ‘Monstruo’, la nueva serie de Netflix basada en hechos reales

20/10/2025 - Hace 8 meses en Internacional

Ed Gein vuelve a aterrorizar en ‘Monstruo’, la nueva serie de Netflix basada en hechos reales

Tendencias | 20/10/2025 - Hace 8 meses
Ed Gein vuelve a aterrorizar en ‘Monstruo’, la nueva serie de Netflix basada en hechos reales

La temporada de terror de este año cobra un nuevo significado con el lanzamiento de Monstruo: la historia de Ed Gein, la más reciente producción de Netflix que explora la perturbadora vida de uno de los criminales más infames de Estados Unidos, cuya historia ha servido de inspiración para innumerables filmes de horror.

Edward Theodore Gein vivió entre 1906 y 1984, y su legado macabro incluye la profanación de tumbas y al menos dos asesinatos confirmados. La serie, protagonizada por Charlie Hunnam, forma parte de la trilogía creada por Ryan Murphy, que previamente exploró las historias de Jeffrey Dahmer y los hermanos Menendez.

Ed Gein tuvo una infancia dura

Gein nació el 27 de agosto de 1906 en Wisconsin, en el seno de una familia profundamente disfuncional. Su padre, George P. Gein, era descrito como una persona alcohólica, perezosa y violenta. En contraste, su madre, Augusta T. Lehrk, era extremadamente trabajadora, aunque padecía esquizofrenia y mantenía creencias religiosas radicales que impuso férreamente a sus hijos, según documenta el texto Los orígenes reales de la psicosis: Ed Gein.

A diferencia de su hermano Henry, quien gozó de mayor libertad, Ed fue criado bajo una sobreprotección asfixiante. En 1914, la familia se trasladó a Plainfield, un pequeño poblado donde Augusta aisló aún más a sus hijos del mundo exterior. La matriarca inculcó en ellos un profundo rechazo hacia las mujeres, a quienes consideraba intrínsecamente malvadas y peligrosas para los hombres.

El único contacto de Ed con la sociedad ocurría durante el horario escolar; el resto del tiempo lo dedicaba a trabajar en la granja familiar y a la lectura de novelas. George Gein falleció en 1940, y cuatro años después, Henry murió en circunstancias que permanecen envueltas en el misterio.

Tras sufrir un accidente cerebrovascular, Augusta quedó bajo el cuidado de Ed hasta su muerte en 1945, evento que marcaría el inicio de la espiral criminal del joven.

El Descenso a la Locura

El fallecimiento de su madre desató en Gein una profunda crisis psicótica, como se documenta en la serie documental Las cintas perdidas de Ed Gein. Fue entonces cuando comenzó a profanar cementerios y exhumar cadáveres.

Según los expedientes judiciales presentados en el documental, cuando se le cuestionó sobre sus actos, el acusado declaró que lo hacía para mantener viva la memoria de su madre. Gein también manifestó creer que podía resucitar a los muertos mediante su voluntad, lo cual nunca logró concretar.

El criminal extraía los cuerpos de las tumbas y los transportaba a su residencia, donde les removía la piel para confeccionar trajes, máscaras y diversas prendas que utilizaba durante las noches de luna llena en rituales macabros, según detalla Los orígenes reales de la psicosis: Ed Gein.

En sus propias palabras, según cita el mismo texto, Gein expresó que su placer consistía en envolver su cuerpo con la piel de los difuntos. Sin embargo, eventualmente la profanación de tumbas dejó de satisfacerlo.

Los asesinatos confirmados

En 1954, Mary Hogan, propietaria de una taberna en Plainfield, desapareció sin dejar rastro. Lo único que los vecinos encontraron fue un charco de sangre en el establecimiento. Ella se convertiría en la primera víctima conocida de Gein.

Tres años más tarde, en 1957, el asesino visitó la ferretería de Bernice Worden, quien anotó su visita en un registro. Gein solicitó una botella de anticongelante, la asesinó y trasladó su cuerpo a su propiedad. Una vez ahí, extrajo los órganos del cadáver y lo suspendió en su cobertizo.

Cuando Frank, hijo de Bernice, reportó la desaparición de su madre a las autoridades, los investigadores consultaron el registro de clientes y determinaron que Gein había sido el último en visitar la ferretería, según reportó Los Angeles Times.

Al ingresar a la residencia de Gein, los oficiales se enfrentaron a un olor nauseabundo y a una escena que desafía la imaginación. Según describe Los orígenes reales de la psicosis: Ed Gein, las autoridades hallaron cráneos humanos transformados en recipientes y ceniceros, cajas conteniendo narices, y diversos objetos del hogar —incluyendo cuchillos, lámparas y sillas— forrados con piel humana. También descubrieron máscaras y chalecos confeccionados con el mismo material.

Sin juicio y sin sentencia

Gein fue arrestado y admitió ser responsable de los dos homicidios, además de reconocer haber profanado aproximadamente 40 tumbas. No obstante, negó haber cometido actos de necrofilia o canibalismo, según documentó Los Angeles Times.

A pesar de sus confesiones, nunca enfrentó un juicio debido a que fue diagnosticado con esquizofrenia e internado en el Hospital Central Estatal para Enfermos Criminales de Wisconsin. Aunque posteriormente fue declarado competente para ser juzgado, el proceso judicial nunca se materializó. Ed Gein falleció el 26 de julio de 1984 a consecuencia de un cáncer, a los 77 años de edad.

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