Este país celebra la navidad durante 4 meses
En Filipinas, la temporada navideña inicia en septiembre y se extiende hasta enero, convirtiéndose en la más extensa del mundo, con celebraciones privadas y públicas.
Un inicio anticipado y espectacular
Las calles y hogares filipinos comienzan a llenarse de luces y adornos apenas termina el verano. La publicidad y los centros comerciales adoptan un estilo Bongga, extravagante y colorido.
Vía Arboleda, publicista de 27 años, asegura que “cuanto más grande sea la celebración, mejor”. Familias planifican reuniones, comidas tradicionales y camisetas personalizadas para la ocasión.
A diferencia de la Navidad occidental, Manila, capital de Filipinas, mantiene temperaturas tropicales en diciembre, alrededor de 28 ℃, sin nieve, pero con un despliegue cultural que combina gastronomía, música y fe.
La fuerza laboral filipina en el extranjero refuerza la festividad, enviando remesas equivalentes al 9 % del PIB, y regresando a casa para celebrar reuniones familiares únicas e irrepetibles.
Gastronomía, música y tradiciones públicas
Platos como caldereta (guiso tradicional) y espaguetis filipinos con salsa dulce son protagonistas. El karaoke se convierte en símbolo festivo, mientras los niños cantan para abuelos, recibiendo sobres con dinero.
El distrito BGC en Manila ofrece espectáculos de fuegos artificiales semanales, y centros comerciales decoran según colores temáticos o estrenos teatrales, transformando la ciudad en un espectáculo similar a Disneylandia.
La religión marca el calendario navideño. Con casi el 80 % de la población católica, la misa de Nochebuena culmina Simbang Gabi, una tradición de nueve días iniciada el 16 de diciembre.
Tras la misa, se disfrutan postres como bibingka y puto bumbong, mientras familias celebran la fe y la comunidad. De esta manera, la Navidad filipina mezcla espiritualidad, alegría y gastronomía local.







