Joven compra figura decorativa y recibe un murciélago real
22/10/2025 - Hace 8 meses en InternacionalJoven compra figura decorativa y recibe un murciélago real
Un caso insólito ha desatado una ola de reacciones en las redes sociales y ha puesto en el ojo del huracán las regulaciones del comercio electrónico. Una joven, al realizar una compra en línea pensando adquirir una figura decorativa realista, se encontró con una sorpresa escalofriante al recibir un murciélago real, disecado y encapsulado en resina.
La usuaria compartió su asombro con la comunidad digital, acompañado de imágenes del ejemplar: “Pedí un murciélago pensando que iba a ser una maqueta realista o algo así ¡Y ES UN PUT….. MURCIÉLAGO DE VERDAD, ¿QUÉ ES ESTO?”, escribió la joven, cuyo post rápidamente se volvió viral.
Junto al murciélago, la joven también había adquirido otros dos artículos que resultaron ser fauna preservada: una mariquita y una mariposa amarilla. Todos los ejemplares fueron conservados mediante taxidermia, un arte milenario, practicado incluso por civilizaciones antiguas como la egipcia, que busca mantener el aspecto natural de un animal después de su muerte.
La Taxidermia en el Punto Ciego del E-Commerce
El revuelo generado por la compra accidental no se limita a lo anecdótico, sino que subraya la problemática en la comercialización de este tipo de productos a través de plataformas digitales.
Si bien la taxidermia no es ilegal en México, su venta y compra está sujeta a rigurosas regulaciones ambientales. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) exige que, para la comercialización de animales preservados, se cuente con los permisos y documentos que acrediten su procedencia legal.
La ley es clara: la falta de esta documentación puede llevar al aseguramiento de los ejemplares, conforme al artículo 51 de la Ley General de Vida Silvestre.
El problema radica en el auge descontrolado de las plataformas de comercio electrónico y redes sociales, que facilitan la adquisición de estos artículos sin un control efectivo. En muchos casos, los ejemplares disecados se venden sin verificar su origen, las condiciones en que fueron obtenidos o si la especie se encuentra en alguna categoría de riesgo.
Urgencia de Regulación y Tráfico de Especies
El caso del murciélago vendido como «adorno» ha puesto sobre la mesa la urgencia de revisar los mecanismos de regulación del comercio digital. La facilidad con la que se pueden adquirir ejemplares reales de fauna, muchas veces sin el conocimiento del comprador, plantea serias dudas sobre el potencial tráfico de vida silvestre que podría estar ocurriendo bajo el disfraz de simple venta de artículos decorativos.




