Hubertus von Hohenlohe le pone ritmo a la nieve: cuando México también se canta
28/01/2026 - Hace 4 meses en Jalisco EstadoHubertus von Hohenlohe le pone ritmo a la nieve: cuando México también se canta
Hubertus von Hohenlohe nunca entendió la representación de México como algo limitado a un uniforme o a una competencia. Ahora, lejos del cronómetro y más cerca del estudio, el histórico esquiador mexicano se permite otra forma de expresión: la música. Con el estreno de “México Ski”, Hubertus convierte sus vivencias olímpicas, su identidad híbrida y su relación con el país en una pieza sonora que no busca encajar en un género, sino contar una historia.
La idea de transformar su historia deportiva en música no nació en la montaña, sino entre guitarras, flamenco y conversaciones que lo confrontaron con la necesidad de dejar huella más allá del deporte.
«La verdad que estaba en España haciendo canciones con gente del Flamenco y había un productor que había hecho un disco que se llama ‘Cigala canta México’ con todas rancheras, sabía que yo esquiaba para México y vino al país, le habló de mí y le dijo a todo mundo que yo soy una leyenda para México y me dijo: ‘tienes que hacer algo, porque la gente sabe, pero no sabe y tendrías que realmente dejar un legado para que sepan lo que has hecho.
Empecé con un poco de letra que daba muy bien, pero no tenía la canción que pudiera reflejar esa mezcla entre México y mi persona, que soy urbano, europeo y que vivo en otros sitios y entonces me vino la idea de hacer el estribillo con Mariachi y las estrofas para poner muchas palabras en versión Rap».
Aunque podría pensarse que la canción nació de alguna experiencia específica en la montaña, la inspiración vino de algo más cotidiano y casi anecdótico, ligado al personaje que construyó dentro y fuera de las pistas.
«No. Tenía siempre la… Esa parte que canto en inglés donde se hace referencia al VIP, porque en las competencias siempfe me preguntaban que si yo era VIP y siempre les contestaba de esa forma (ríe) y ya de ahí lo cambiamos al español».
Definir “México Ski” no es sencillo. Hubertus no habla de géneros cerrados, sino de atmósferas, imágenes y sensaciones que remiten más al cine que a la radio.
«Es súper, digamos… Mezcla urbana y nacional mexicana con los Mariachis, pero es completamente urbana, cool, con ritmo que tiene que ver con una película.
Escucho mucho a Ennio Moricone con los arcos. Si no pones mi letra, te parece coda para una película. No sé si más adelante se pudiera prestar, pero entonces hay que quitar mi letra para que sea aún más bonita (ríe de nueva cuenta)».
Antes de convertirse en protagonista de su propio proyecto musical, la música ya era una aliada constante en la vida deportiva de Hubertus, incluso en los momentos de mayor tensión.
«¡Sí, sí! Solo que estaba de repente muy nervioso que tenía mucha dificultad con los auriculares para ponérselos, quitártelos, pero antes en la góndola para motivarnos y ponernos fuertes, siempre la escuchábamos y siempre la música ha sido parte de mi vida. En las Copas del Mundo tenía Cd’s y en los coches siempre tenía música para motivarme».
Así como en el deporte, la música también le ha exigido un proceso de autoconocimiento, paciencia y disciplina, aunque desde un lugar distinto.
«Bueno. La verdad es que yo he sido más talento que entrenamiento y ahora en la música es una mezcla que también es talento, pero ahora para entrar y saber quién soy, de saber cual es mi voz. He tardado tiempo, pero tengo mucho tiempo en el estudio donde busco sonidos, canciones, como me va, dar también con el grupo y cantamos en vivo. Para ser un buen cantante tienes que hacer mucho entrenamiento».
Más allá del ritmo o la originalidad, “México Ski” busca transmitir una emoción profunda, especialmente para el público mexicano.
«De una historia muy especial que cada uno puede vivir, pero que en mi caso tuve la suerte de vivirla y me encanta compartirla y básicamente tener esta historia que la canción te da. Que este país es maravilloso y de que está en mi corazón para siempre, por haber podido llevar la bandera a lo alto en los Juegos».
La canción no es un experimento aislado. Es apenas el primer paso de un proyecto musical que seguirá creciendo y que también dialoga con su camino rumbo a Milano-Cortina.
«Esta canción es un inicio. Ya tengo otras tres hechas, tres rancheras y quiero sacar un EP que tenga de cinco a siete canciones que tengan que ver con todo lo que hemos vivido con México, mi juventud, mis padres, todo lo que he vivido.
Cada canción tiene su propio rollo y ahora tengo tres hechas que van a salir una detrás de otra y se van a compilar en ese EP de seis, siete canciones».
Si tuviera que resumir su vida, su obra y su forma de representar a México en una sola expresión, Hubertus no lo duda.
«Libremente pop».
Hubertus von Hohenlohe no cambió los esquís por un micrófono: simplemente amplió su forma de contar la misma historia. “México Ski” no es una canción sobre ganar, sino sobre pertenecer; no es un himno deportivo, sino un testimonio personal convertido en ritmo. En la nieve, en el escenario o en el estudio, Hubertus sigue fiel a una idea que ha marcado toda su vida: representar a México desde la libertad, sin pedir permiso y sin encajar del todo.




