Una jornada que comenzó con exigencias de justicia y seguridad por parte de cientos de jóvenes terminó por convertirse en una tarde tensa en el Centro de Guadalajara. La marcha convocada por integrantes de la llamada Generación Z avanzó de forma numerosa por varias calles del primer cuadro, pero el ambiente cambió drásticamente al arribar a Palacio de Gobierno, donde un grupo minoritario radicalizó la protesta.
En la explanada del recinto histórico, varios manifestantes arrancaron mobiliario urbano, quebraron vitrinas y lanzaron objetos contra la fachada. Minutos después, algunos rociaron líquido inflamable e intentaron prender fuego a las puertas principales. Dos accesos resultaron dañados por las llamas, que generaron columnas de humo visibles desde distintos puntos de la zona. Personal de Protección Civil y Bomberos acudió de inmediato para sofocar el incendio y evitar que se propagara al resto del edificio.

Ante la escalada de agresiones, la presencia de policías estatales se reforzó con el fin de contener los actos vandálicos y proteger tanto el inmueble como a las personas que aún permanecían en la zona. La intervención permitió controlar la situación sin que el fuego comprometiera la estructura del palacio.
Testigos coincidieron en que la mayoría de los participantes mantuvo un comportamiento pacífico. Entre ellos acudieron jóvenes, familias y colectivos que reiteraron sus demandas de justicia, particularmente en torno al caso de Carlos Manzo y otros hechos de violencia reciente. Sin embargo, la irrupción de grupos más agresivos generó confusión e incertidumbre entre los asistentes.
Hasta el momento del presente reporte no se había confirmado la cantidad total de detenidos, pero se habla de cuando menos 20 personas venidas de la CDMX que están relacionadas con los disturbios. Autoridades estatales mantienen vigilancia en el Centro de Guadalajara y se prevé que en las próximas horas se dé a conocer un informe detallado sobre los daños y las acciones posteriores.