Colectivos de búsqueda y autoridades regresaron al Rancho Izaguirre, donde continúan los trabajos de localización de indicios, mismos que han derivado en el hallazgo de nuevos restos humanos en una zona de difícil intervención.
Durante el recorrido, la líder del colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco, Indira Navarro, explicó que las labores se encuentran en una etapa crítica, ya que los restos fueron ubicados en un área con características similares a una fosa séptica, lo que ha obligado a suspender el uso de maquinaria pesada para privilegiar trabajos manuales y minuciosos.
Aunque aún no existe una cifra exacta sobre la cantidad de restos encontrados, la activista reconoció que el volumen es considerable. Añadió que, al tratarse de un cateo en proceso, primero deberá concluirse la revisión total del interior del predio antes de ampliar las búsquedas hacia zonas aledañas.
En materia forense, Navarro informó que se han obtenido 98 muestras de ADN a partir de prendas localizadas en el sitio. No obstante, advirtió que varias de ellas presentan contaminación, lo que ha dificultado su análisis e identificación.
La representante del colectivo hizo un llamado a familiares de personas desaparecidas para que, en caso de reconocer alguna prenda entre los más de mil 800 objetos encontrados, acudan a realizarse pruebas genéticas que permitan avanzar en los procesos de identificación.
El predio, ubicado en Teuchitlán, permanece bajo investigación y, de acuerdo con las indagatorias, habría sido utilizado por el Cártel Jalisco Nueva Generación como centro de adiestramiento, lo que refuerza la dimensión del caso conforme avanzan los trabajos de búsqueda.