Jalisco impulsa tratamiento de aguas con energías limpias y economía circular
31/07/2025 - Hace 11 meses en Jalisco EstadoJalisco impulsa tratamiento de aguas con energías limpias y economía circular
El Gobierno de Jalisco fortalece su infraestructura hídrica mediante la modernización de las plantas de tratamiento de aguas residuales, con un enfoque en eficiencia energética, sostenibilidad y aprovechamiento de recursos mediante un modelo de economía circular.
Actualmente, la entidad cuenta con 231 plantas de tratamiento, de las cuales 140 están en operación, procesando más de 13 mil litros por segundo, lo que representa el 93.31 % de la capacidad instalada. Cada año se destinan 257 millones de pesos a su operación y mantenimiento.
Siete plantas ya funcionan con energías limpias. En Lagos de Moreno, Poncitlán, Atequiza y Arandas, se instalaron sistemas solares fotovoltaicos, mientras que en Agua Prieta, El Ahogado y Ocotlán, la generación de biogás cubre entre el 40 % y 70 % de la energía consumida.
Karina Hermosillo Ramírez, coordinadora de Gestión del Territorio, destacó que esta estrategia abarca todas las fases del ciclo del agua: captación, uso, saneamiento y reutilización. Ernesto Marroquín Álvarez, titular de la Secretaría de Gestión Integral del Agua, añadió que estas reconversiones hacen más asequible la operación de las plantas.
Por su parte, Mario López Pérez, director de la Comisión Estatal del Agua, explicó que los productos derivados del tratamiento —como lodos que pueden utilizarse como fertilizantes y agua para riego— permiten aprovechar al máximo los recursos disponibles. Además, resaltó la colaboración con el Banco Mundial, que acompaña este esfuerzo desde marzo con asistencia técnica y análisis de financiamiento para futuras inversiones.
De las 231 PTAR existentes, 54 son operadas directamente por el Gobierno estatal, lo que consolida a Jalisco como una de las entidades con mayor capacidad de tratamiento y visión ambiental en el país.
Este modelo busca no solo garantizar el derecho humano al agua, sino también construir una gestión resiliente frente a los retos del cambio climático y la demanda hídrica del futuro.




