San Pedro Tlaquepaque se posiciona como el único municipio de la zona metropolitana que cuenta con una cédula de inspección para supervisar y regularizar centros de tratamiento contra las adicciones, una herramienta que permite verificar de manera permanente que estos espacios operen conforme a la normatividad y en condiciones seguras para las y los usuarios.
A través del Consejo Municipal contra las Adicciones (COMUCAT), encabezado por Juan Javier Orozco Flores, y en coordinación con la Dirección de Inspección y Vigilancia, el gobierno municipal mantiene un monitoreo constante de estos establecimientos. Actualmente, se tiene registro de 63 centros, de los cuales 31 han sido supervisados y se encuentran en proceso de regularización, mientras que cinco han sido clausurados por incumplir los requisitos legales.

El funcionario explicó que la cédula contempla tres ejes de revisión: documentación, condiciones del espacio físico y expedientes de las personas usuarias. Entre los requisitos destacan permisos como aviso de funcionamiento de COPRISJAL, uso de suelo, licencia municipal, visto bueno de Protección Civil, además de registros estatales y federales, así como lineamientos internos de operación.
En cuanto a infraestructura, se exige que los centros cuenten con áreas adecuadas como recepción, cocina, consultorios, espacios recreativos, así como condiciones de seguridad, higiene y equipamiento médico básico. También se revisa que cada usuario tenga expediente clínico completo, contratos de servicios y seguimiento terapéutico.
Uno de los casos más relevantes derivó en la clausura de un centro en la colonia Francisco Silva Romero, donde fueron localizados 22 menores de entre 9 y 17 años. De acuerdo con las autoridades, nueve de ellos señalaron haber sido víctimas de presunto maltrato o abuso sexual. Tras la intervención, tres menores quedaron bajo resguardo del DIF Tlaquepaque, nueve fueron trasladados a Ciudad Niñez y diez más canalizados a una asociación civil.
Orozco Flores señaló que estos centros operaban de manera irregular, sin documentación ni condiciones adecuadas, por lo que se procedió a su cierre inmediato.

El gobierno municipal informó que continuará con las inspecciones y anunció que, en coordinación con el Instituto Jalisciense de Salud Mental y Adicciones (SALME), se impartirán capacitaciones al personal de estos espacios durante el próximo mes, con el objetivo de avanzar en su regularización.
Además de las acciones de supervisión, COMUCAT impulsa estrategias preventivas dirigidas a niñas, niños y adolescentes, enfocadas en reducir el consumo de sustancias y fortalecer factores de protección frente a las adicciones en el municipio.