Urgen a tipificar el delito de acecho en Jalisco para prevenir feminicidios y desapariciones
24/10/2025 - Hace 8 meses en Jalisco EstadoUrgen a tipificar el delito de acecho en Jalisco para prevenir feminicidios y desapariciones
En el Congreso del Estado se llevó a cabo la Mesa de Trabajo sobre la Prevención y Sanción del Acecho, convocada por la diputada de Movimiento Ciudadano, Gabriela Cárdenas Rodríguez, quien reiteró la necesidad de reformar el Código Penal de Jalisco para tipificar el acecho como un delito autónomo. La legisladora advirtió que la persecución, vigilancia y hostigamiento reiterado hacia una persona representan una amenaza silenciosa que suele ser el preludio de delitos graves como feminicidios, homicidios o desapariciones.
La propuesta de reforma, presentada en febrero de este año, busca reconocer el acecho como una forma de violencia que atenta contra la libertad y seguridad de las personas, estableciendo sanciones de seis meses a dos años de prisión, además de multas económicas. La iniciativa contempla agravantes que pueden triplicar la pena cuando el agresor utiliza armas, actúa en grupo, reincide o incumple órdenes de protección. Cárdenas señaló que la ausencia de un tipo penal claro ha dejado en la indefensión a muchas víctimas, en especial mujeres que viven bajo acoso constante.
“Seguir a alguien, vigilar sus redes o aparecer sin invitación también son expresiones del acecho. Es una violencia que por años se ha normalizado y que debe ser atendida antes de que escale”, expresó la legisladora durante la mesa, donde participaron especialistas, autoridades y representantes de la sociedad civil.
El dictamen se encuentra actualmente en la Comisión de Puntos Constitucionales y Electorales, presidida por la diputada Norma López Ramírez, quien aseguró que el proyecto será revisado con rigor técnico y en apego a tratados internacionales para garantizar su constitucionalidad. López subrayó que el propósito es contar con un marco jurídico sólido que permita sancionar el acecho como una conducta independiente y prevenir así delitos de alto impacto.
Durante el encuentro, el coordinador estratégico de Seguridad, Roberto Alarcón Estrada, señaló la importancia de definir claramente los elementos del tipo penal para evitar interpretaciones ambiguas, mientras que la magistrada Miriam Rincón Ochoa advirtió que el acecho es una conducta reiterada, invasiva y controladora que pone en riesgo la libertad y la vida de las personas.
Desde el Poder Ejecutivo, la coordinadora de los Centros de Justicia para las Mujeres, Sofía Berenice García Mosqueda, resaltó la relevancia de mantener sanciones altas: “Lo que no queda en el Código Penal no existe. Reducir las penas minimiza la importancia del delito y deja espacio a la impunidad”, afirmó.
Por su parte, María Esther de la Garza Guerrero, directora de Prevención de las Violencias de la Secretaría de Igualdad Sustantiva, llamó a acompañar la reforma con estrategias de educación y reeducación social, pues “la ley no cambia por sí sola la cultura de la violencia”. En tanto, la secretaria de Inteligencia y Búsqueda de Personas, Edna Montoya Sánchez, destacó que el acecho es muchas veces “la antesala de un secuestro o desaparición forzada”, por lo que su reconocimiento legal fortalecería la protección y la búsqueda temprana de víctimas.
La activista Diana Murrieta, representante de Nosotras para Ellas A.C., recordó que en 11 estados del país ya se reconoce el acecho como delito autónomo, y enfatizó que no se trata de una medida punitivista, sino preventiva. “Lo que no se nombra no existe. El acecho no es amor ni insistencia; es control, vigilancia y miedo”, sostuvo.
De acuerdo con datos del INEGI, siete de cada diez mujeres mexicanas mayores de 15 años han vivido alguna forma de violencia, y al menos la mitad ha sufrido agresiones sexuales. Aunque no existen mediciones directas sobre el acecho, organismos nacionales e internacionales han advertido que este comportamiento suele ser el primer paso hacia agresiones físicas o feminicidios. En Jalisco, el Instituto de Información Estadística y Geográfica reporta que una de cada dos mujeres ha sufrido violencia en espacios públicos, lo que refuerza la urgencia de contar con herramientas legales que permitan detener el ciclo antes de que sea demasiado tarde.





