¡Sorpresa en el desierto triásico! Hallan en Argentina las mariposas más antiguas del planeta… en un excremento fosilizado
09/06/2025 - Hace 12 meses en México¡Sorpresa en el desierto triásico! Hallan en Argentina las mariposas más antiguas del planeta… en un excremento fosilizado
Un descubrimiento científico en Argentina cambió para siempre la historia evolutiva de uno de los insectos más admirados por su belleza: las mariposas. Lo más insólito es que el hallazgo no ocurrió en una flor petrificada ni en un fósil de ala, sino en algo que pocos imaginarían: un excremento fosilizado con más de 236 millones de años de antigüedad.
En el Parque Nacional Talampaya, en La Rioja, paleontólogos argentinos encontraron lo que podrían ser las escamas de alas de mariposas más antiguas registradas hasta ahora. Estaban dentro de un coprolito excremento fosilizado perteneciente a un herbívoro del periodo Triásico. Estas estructuras, diminutas, pero inconfundibles por sus patrones, cambiaron por completo lo que sabíamos del origen de estos insectos.
Hasta antes de este descubrimiento, el registro fósil más antiguo de lepidópteros grupo que incluye mariposas y polillas se remontaba al Jurásico temprano, hace unos 201 millones de años. Pero las escamas halladas en Talampaya fueron datadas con una antigüedad de 236 millones de años, justo después de la gran extinción del Pérmico, el evento más devastador que ha atravesado la vida en la Tierra.
Aunque los científicos no hallaron un fósil completo, las escamas eran tan bien conservadas que pudieron clasificar al insecto dentro del grupo Glossata, el mismo al que pertenecen las mariposas actuales. Estas criaturas tienen una característica clave: una probóscide o lengua larga y enrollada, perfecta para libar líquidos.
Pero hay un giro inesperado en esta historia. Las flores hoy asociadas íntimamente con las mariposas aún no existían cuando Ampatiri eloisae surcaba los cielos del Triásico. En su lugar, predominaban coníferas y otras plantas primitivas. Entonces, ¿qué libaban estos insectos?
La respuesta puede estar en las estrategias reproductivas de las plantas antiguas. Algunas desarrollaban gotas dulces en sus conos para atraer insectos polinizadores. Así, la probóscide no habría evolucionado para visitar flores, sino para aprovechar esas primeras fuentes de néctar vegetal.
Más que belleza: resiliencia milenaria
El hallazgo cambia la percepción que se tiene sobre las mariposas. Deja de ser un insecto “decorativo” para convertirse en un ejemplo de resiliencia evolutiva. Estas mariposas primitivas habrían emergido justo después de una extinción masiva, adaptándose a un mundo árido, sin flores y en plena reconstrucción ecológica.
Este nuevo enfoque científico habla de cómo las crisis pueden detonar innovaciones evolutivas. Lejos de haber surgido como símbolo de color y ornamento, las mariposas fueron sobrevivientes del caos, dotadas de herramientas precisas para encontrar alimento y prosperar cuando casi nada más lo lograba.




