Investigadora mexicana crea IA para leer manuscritos de hace más de 300 años
27/07/2026 - Hace 48 mins en MéxicoInvestigadora mexicana crea IA para leer manuscritos de hace más de 300 años
La investigadora mexicana Patricia Murrieta, codirectora del Centro de Humanidades Digitales de la Universidad de Lancaster, desarrolla un modelo de inteligencia artificial capaz de reconocer manuscritos de la Nueva España y convertirlos automáticamente en documentos digitales. El proyecto busca facilitar el estudio de archivos históricos y ayudar a reconstruir episodios de la historia de México que aún se conocen de forma parcial.
Durante el evento Fronteras de la Investigación, organizado por el Tecnológico de Monterrey, Murrieta explicó que la tecnología fue entrenada para identificar cinco tipos de caligrafía colonial, además de trabajar con español antiguo y náhuatl clásico.
Según la investigadora, los modelos alcanzan tasas de error menores al 10%, permitiendo obtener transcripciones con un alto nivel de precisión para analizar grandes colecciones documentales, como las resguardadas por el Archivo General de la Nación.
IA agilizará el análisis de miles de documentos históricos
Una de las primeras aplicaciones será el proyecto Las Flotas de la Nueva España, donde el equipo trabaja con alrededor de 35 mil documentos relacionados con los intercambios comerciales, sociales y culturales entre América y Europa durante casi 300 años.
Además de transcribir manuscritos, los investigadores desarrollaron un sistema capaz de identificar automáticamente el tipo de escritura presente en cada documento, alcanzando una precisión cercana al 84%, lo que permite clasificar los archivos antes de procesarlos.
Buscan acercar la historia al público
Murrieta destacó que gran parte de los archivos históricos mexicanos aún no ha sido transcrita, por lo que permanece fuera del alcance de investigadores y ciudadanos. Por ello, el equipo también creó una herramienta para modernizar el español antiguo sin alterar el significado original de los textos.
La intención es integrar estas tecnologías en un laboratorio de inteligencia artificial que pueda ser utilizado por archivos, museos, bibliotecas y galerías de América Latina, facilitando el acceso al patrimonio documental y apoyando el trabajo de historiadores y especialistas.





