Altas temperaturas nocturnas están provocando más insomnio en México
24/03/2026 - Hace 3 meses en MéxicoAltas temperaturas nocturnas están provocando más insomnio en México
México y el mundo enfrentan una problemática silenciosa que impacta directamente en la salud pública: los trastornos del sueño. Se estima que alrededor del 30 % de la población mundial padece o ha padecido algún problema relacionado con el descanso, una condición que puede afectar desde el rendimiento diario hasta el riesgo de enfermedades crónicas.
La neurofisióloga del Hospital Civil de Guadalajara Fray Antonio Alcalde, Lilia Aguilar Parra, explicó que el sueño es una necesidad biológica fundamental y que las horas requeridas cambian a lo largo de la vida. Detalló que los recién nacidos necesitan hasta 18 horas de sueño, mientras que en la adultez se recomienda dormir al menos ocho horas diarias para mantener un adecuado funcionamiento físico y mental.
La especialista advirtió que dormir poco o dormir mal incrementa el riesgo de padecimientos como diabetes tipo 2, hipertensión arterial y problemas cardiovasculares, además de favorecer un declive cognitivo cuando el problema se vuelve crónico. A pesar de ello, señaló que solo el 10 % de quienes presentan trastornos del sueño buscan atención médica.
Insomnio y mala higiene del sueño
El insomnio es el trastorno más común y presenta mayor prevalencia en mujeres. A esto se suman problemas respiratorios y hábitos inadecuados antes de dormir, como el uso excesivo de pantallas.
La psicóloga Miriam Jiménez Maldonado, del Servicio de Psicología y Neuropsicología del mismo hospital, explicó que una mala higiene del sueño impacta directamente en la memoria, la concentración y la toma de decisiones, afectando el desempeño cotidiano.
Especialistas recomiendan evitar celulares y dispositivos electrónicos antes de acostarse, ya que la luz artificial altera funciones cerebrales relacionadas con el descanso.
El clima también influye en la calidad del descanso
Además de los hábitos personales, las condiciones climáticas pueden afectar significativamente el sueño. Temperaturas nocturnas superiores a 24 °C, alta humedad o tormentas dificultan alcanzar el sueño profundo.
El calor excesivo reduce la producción de melatonina, provocando fatiga, irritabilidad y mayor vigilia, con efectos más notorios en mujeres y adultos mayores. Un ambiente demasiado cálido también disminuye las fases de sueño profundo y REM, esenciales para la recuperación del organismo.
Especialistas subrayan que el sueño cumple una función reparadora clave para la salud, por lo que recomiendan crear ambientes adecuados para dormir y acudir con profesionales cuando los problemas persistan.







