Cómo reclamar el Afore de un ser querido fallecido
En un contexto donde la seguridad financiera es crucial, las Afores se han convertido en un pilar para el retiro de los trabajadores mexicanos. Al fallecer un titular de Afore, sus recursos no desaparecen, sino que pueden ser heredados por sus beneficiarios. Según la Ley de Seguridad Social, existen tres tipos de beneficiarios: legales, sustitutos y designados.
Beneficiarios Legales
Este grupo tiene derecho automático sobre los recursos acumulados de las aportaciones obligatorias. La entrega de estos fondos depende del tipo de pensión. Los beneficiarios pueden ser cónyuges, hijos menores de 25 años o padres, siempre y cuando no existan otros herederos directos.
Beneficiarios designados
Los trabajadores pueden designar beneficiarios de forma libre, aunque este derecho se limita al ahorro voluntario. Los designados no tienen derechos sobre las aportaciones obligatorias.
Beneficiarios Sustitutos
En ausencia de beneficiarios legales, parientes no directos pueden ser nombrados por un juez a través de un proceso de sucesión. Este procedimiento puede ser más complejo y prolongado.
El proceso de reclamación del Afore puede durar entre mes y medio y dos meses, siempre que el expediente biométrico esté en orden. En caso contrario, el proceso puede extenderse hasta ocho meses o más. Es importante señalar que si en un año no se realizan aportaciones ni reclamaciones, los fondos se transfieren al Fondo de Pensiones del Bienestar, destinado a financiar un complemento de pensión para el titular original, no para sus beneficiarios.






