El 22 de mayo pasado, la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos compartió en sus redes sociales imágenes de una niña de dos años que fue encontrada después de ser abandonada por presuntos traficantes de migrantes. La pequeña fue bajada por el muro que separa México de Estados Unidos, en la zona de Santa Teresa, Nuevo México.
Los agentes de la Patrulla Fronteriza, cuya misión es evitar el ingreso de migrantes irregulares, drogas y armas a los Estados Unidos, detectaron movimiento a través de cámaras de calor alrededor de las 04:00 horas. Al enfocar, observaron cómo traficantes subieron a la niña por una escalera, quien luego descendió sola.
La niña fue rescatada por agentes de la patrulla fronteriza y posteriormente reunida con su madre en El Paso, Texas. Ambas habían sido separadas por traficantes en Ciudad Juárez, Chihuahua. Los agentes utilizaron tecnología de detección avanzada para reunir a la niña con su madre, destacando el peligro al que los traficantes exponen a los migrantes.
Según datos de la UNICEF, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos registró que en los primeros siete meses de 2023, más de 83 mil niños ingresaron de manera irregular a ese país.