Fenómeno de ‘El Niño’ se aproxima con impactos climáticos y riesgo de sequías en México
13/04/2026 - Hace 2 meses en MéxicoFenómeno de ‘El Niño’ se aproxima con impactos climáticos y riesgo de sequías en México
Autoridades meteorológicas alertaron sobre la posible reaparición del fenómeno de El Niño hacia el verano de 2026, lo que podría provocar cambios significativos en los patrones de lluvia y ciclones en México.
La Secretaría de Marina (Semar), a través de su Dirección de Meteorología, presentó su pronóstico para la temporada de ciclones y señaló que existe una probabilidad del 62% de que el fenómeno ENSO evolucione a fase de El Niño entre junio y agosto de 2026, de acuerdo con estimaciones del Centro de Predicción Climática.
El fenómeno climático, asociado al calentamiento anómalo del océano Pacífico ecuatorial, podría modificar de manera relevante la actividad ciclónica en el continente. En particular, se prevé una disminución de la actividad en el Atlántico, mientras que el Pacífico oriental podría registrar un incremento en la intensidad de los ciclones.
En su análisis, la Semar explicó que la transición de condiciones neutras hacia un evento de El Niño tendría efectos directos en la temporada de huracanes, al reducir la actividad en el Atlántico y favorecer el fortalecimiento de sistemas en el Pacífico.
De acuerdo con el pronóstico oficial, para la temporada 2026 —que se extiende del 15 de mayo al 30 de noviembre— se estima la formación de 27 ciclones tropicales.
El fenómeno de El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) se define como una alteración climática caracterizada por el calentamiento del Pacífico central y oriental, lo que modifica los patrones globales de viento y precipitación. Sus fases principales incluyen El Niño, con temperaturas oceánicas por encima del promedio; La Niña, con enfriamiento; y una fase neutral con condiciones habituales.
Especialistas citados en el pronóstico advierten que este tipo de condiciones puede tener efectos regionales relevantes, entre ellos la posible reducción de lluvias y periodos de sequía en el centro, noreste y sureste de México, además de variaciones en la distribución de ciclones.
Aunque las autoridades subrayan que la intensidad de los impactos puede variar, advierten que fenómenos como El Niño influyen directamente en la disponibilidad de lluvias y en el comportamiento de la temporada de huracanes, por lo que su monitoreo es clave en la planeación climática del país.
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