El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, señaló que la Fiscalía General de la República (FGR) le solicitó «datos probatorios» sobre su ubicación el día en que presuntamente Joaquín Guzmán López, hijo de «El Chapo», secuestró a Ismael «El Mayo» Zambada en Culiacán.
Durante su conferencia semanal, Rocha Moya afirmó que la FGR le pidió pruebas de que no estuvo presente en los acontecimientos del 25 de julio, fecha en la que se llevaron a cabo las detenciones de «El Mayo» y Guzmán López. El mandatario señaló que de ser necesario, proporcionará dicha evidencia y declarará ante las autoridades correspondientes, afirmando que está dispuesto a colaborar en la investigación.
«La Fiscalía me ha pedido que entregue datos probatorios de que no estuve; si me los pide, los doy. Como dijo el presidente, porque nosotros tenemos que ir a declarar ante la autoridad cuando nos lo pida (…) no tengo ningún problema para eso«, afirmó el mandatario estatal.
En respuesta a las acusaciones de que había mantenido una reunión con «El Mayo» el día de su captura, Rocha Moya desmintió rotundamente dicha información, calificándola de falsa.
El gobernador también reveló que, el viernes 30 de agosto, mientras asistía a una reunión en Palacio Nacional en la Ciudad de México, fue interrogado sobre si estaba dispuesto a testificar ante la FGR, a lo que respondió afirmativamente, siempre y cuando fuera citado formalmente por la dependencia.
El gobernador de Sinaloa reiteró que el día de los hechos se encontraba fuera del estado, asegurando que recibió información sobre lo sucedido mientras estaba fuera y regresó al día siguiente. Rocha Moya ha destacado su disposición a colaborar con las autoridades en todo momento y a presentar las pruebas necesarias para demostrar su inocencia en este caso.
Carta de El Mayo
De acuerdo con una carta presentado por el abogado del capo mexicano, Frank Pérez, y el testimonio del propio Zambada, el líder del Cártel de Sinaloa fue engañado y sacado de Culiacán hasta llegar a El Paso, Texas, en un acto orquestado por Joaquín Guzmán López, hijo de «El Chapo» Guzmán.
Según la narración de «El Mayo», durante una supuesta reunión con Guzmán López, Héctor Cuen –quien fue asesinado el mismo día de la detención– y el gobernador Rubén Rocha, un grupo de hombres armados lo sometió con violencia y lo obligó a subir a una aeronave.
«La idea de que me entregué o cooperé voluntariamente es completa e inequívocamente falsa (…) Me trajeron a este país (EU) por la fuerza y bajo coacción, sin mi consentimiento y contra mi voluntad«, relató Zambada.





