¿Por qué NO se felicita a las mujeres el 8 de marzo?
Cada 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer en México y en diversos países del mundo. Sin embargo, activistas y organizaciones recuerdan que esta fecha no es para felicitar ni celebrar, sino para reflexionar sobre la lucha histórica de las mujeres por la igualdad y las deudas pendientes en materia de derechos.
Con el paso de los años, el 8M se ha convertido en una jornada de memoria, exigencia y visibilización de las desigualdades que aún enfrentan millones de mujeres, desde la violencia de género hasta la brecha salarial y la falta de acceso a oportunidades en distintos ámbitos.
El origen del 8M y la lucha por la igualdad
El origen del Día Internacional de la Mujer está ligado a los movimientos feministas que desde el siglo XIX han exigido igualdad de derechos entre hombres y mujeres.
De acuerdo con la ONU, uno de los antecedentes clave ocurrió en 1848 durante la Convención de Seneca Falls en Nueva York, donde Elizabeth Cady Stanton y Lucretia Mott exigieron derechos civiles y políticos para las mujeres. En ese encuentro afirmaron: “Sostenemos que estas verdades son evidentes: que todos los hombres y las mujeres son creados iguales”.
Otro hecho que marcó la historia ocurrió el 25 de marzo de 1911, cuando un incendio en la fábrica Triangle Shirtwaist en Nueva York provocó la muerte de 123 mujeres y 23 hombres, en su mayoría jóvenes trabajadoras. Las condiciones laborales precarias evidenciaron la explotación que enfrentaban muchas mujeres.
Por qué el 8M no se felicita
Aunque la fecha ha ganado mayor visibilidad, felicitar a las mujeres el 8 de marzo suele considerarse una distorsión de su significado, ya que no se trata de un festejo. El 8M busca recordar las luchas históricas y exigir cambios reales frente a problemas como la violencia de género, la desigualdad salarial y la falta de justicia.
En México, la fecha también pone el foco en la violencia contra las mujeres. Según datos del INEGI, 10 mujeres son asesinadas cada día en el país, y muchos de estos casos permanecen en la impunidad. Por ello, el Día Internacional de la Mujer no es una celebración, sino un llamado a la reflexión y a la acción para garantizar igualdad, seguridad y justicia.







