¡Prepárate! El calor llegará antes y con mayor fuerza este 2026
06/02/2026 - Hace 4 meses en México¡Prepárate! El calor llegará antes y con mayor fuerza este 2026
Especialistas advierten que el calor extremo en México durante 2026 podría adelantarse, rompiendo patrones estacionales y generando impactos directos en salud, medio ambiente y vida cotidiana nacional.
Aunque el invierno mantiene frentes fríos activos y madrugadas frescas, alertas climáticas anticipan un cambio drástico con temperaturas elevadas llegando antes de lo habitual en varias regiones.
Proyecciones recientes indican que el aumento térmico no solo será anticipado, sino también más intenso, elevando riesgos para millones de personas en todo el territorio.
Calentamiento global acelera el aumento de temperaturas
Especialistas señalan que la temperatura promedio global podría alcanzar 1.46 °C por encima de niveles preindustriales en 2026, alterando el equilibrio climático planetario. De mantenerse la tendencia, el planeta podría acercarse a 1.58 °C, superando por cuarto año consecutivo la barrera de 1.4 °C, con consecuencias severas.
El doctor Nick Dunstone, del Met Office, advirtió que este ritmo incrementa riesgos de fenómenos extremos, colapso de ecosistemas y dificultades de adaptación regional. En México, este escenario se traduciría en un adelanto de la temporada de calor, con mayor intensidad y duración, especialmente durante los meses primaverales.
¿Cuándo inicia la temporada de calor en México?
Proyecciones meteorológicas indican que el calor comenzaría a finales de marzo, extendiéndose durante abril y alcanzando su punto crítico en mayo de 2026. Durante ese mes, diversas zonas podrían registrar temperaturas superiores a los 40 grados, afectando disponibilidad de agua, agricultura y salud pública.
Los estados del norte del país, regiones costeras del Pacífico y Golfo, y zonas urbanas densamente pobladas enfrentarían mayor impacto térmico. El efecto de isla de calor urbana intensificaría la sensación térmica, incrementando casos de deshidratación, golpes de calor y presión sobre servicios eléctricos.
Además, la combinación de calor extremo y sequía favorecería incendios forestales, pérdida de biodiversidad y estrés ambiental acumulado en ecosistemas vulnerables. Autoridades recomiendan hidratarse constantemente, evitar exposición solar prolongada y atender síntomas como mareo o fatiga ante olas de calor persistentes.







