Sheinbaum defiende la política exterior mexicana basada en la no intervención
06/01/2026 - Hace 5 meses en MéxicoSheinbaum defiende la política exterior mexicana basada en la no intervención
La presidenta Claudia Sheinbaum reafirmó este martes la histórica política exterior de México, basada en la no intervención y la autodeterminación de los pueblos, durante su conferencia matutina.
Sheinbaum subrayó que, más allá de las opiniones sobre el gobierno venezolano o el chavismo, México no puede avalar bajo ninguna circunstancia una intervención extranjera ni el uso de la fuerza para remover a un presidente.
“La soberanía del pueblo de Venezuela es un asunto de los venezolanos, como la de México es de los mexicanos”, señaló la mandataria, enfatizando la necesidad de respetar la independencia de cada nación.
Durante la rueda de prensa, destacó que en México no se persigue a nadie por sus ideas, y que el debate público debe prevalecer sobre la imposición o coerción internacional.
Sheinbaum hizo una clara distinción entre criticar a un gobierno y respaldar una intervención: “Incluso aunque alguien estuviera en contra de Maduro, eso es muy distinto a estar a favor de una intervención”, advirtió.
Principios constitucionales y Doctrina Estrada
La presidenta recordó que la política exterior mexicana se sustenta en principios constitucionales, como la autodeterminación de los pueblos, la solución pacífica de controversias y la proscripción del uso de la fuerza.
Estos lineamientos tienen su origen en la Doctrina Estrada y han sido históricamente defendidos por distintos gobiernos, desde Lázaro Cárdenas con la República Española hasta la participación de México en el Grupo Contadora para la pacificación de Centroamérica.
Sheinbaum resaltó que estos principios no son solo una convicción política, sino una obligación constitucional del Ejecutivo, y que todos los Estados son jurídicamente iguales, independientemente de tamaño, poder económico o capacidad militar.
La mandataria insistió en que los problemas internos de cualquier nación deben atenderse mediante diálogo y mecanismos multilaterales, y no por invasiones ni presiones armadas.




