Más de 113 mil menores migran solos en medio de amenazas, abusos y pobreza
15/04/2026 - Hace 2 meses en MéxicoMás de 113 mil menores migran solos en medio de amenazas, abusos y pobreza
Ana tenía 15 años cuando comenzó a vender hamburguesas en Honduras. Ahí conoció a hombres que le ofrecieron “otra opción para ganar más dinero”, pero días después las ofertas se convirtieron en amenazas con armas. Ante el riesgo para ella y su familia, tomó una decisión: migrar sola a México.
Su historia forma parte de los más de 113 mil niños y adolescentes migrantes no acompañados registrados por el Instituto Nacional de Migración (INM) hasta 2023. También integra una investigación del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), que documenta la violencia constante que enfrentan menores en movilidad.
Violencia desde el origen hasta el destino
El estudio, realizado entre junio de 2022 y junio de 2023, recoge 20 testimonios de menores migrantes en México y Estados Unidos, además de entrevistas con trabajadores sociales, organizaciones civiles y abogados.
Los especialistas identificaron que estos menores enfrentan un “continuum de violencia”, es decir, agresiones que no se detienen en ningún punto del trayecto: desde sus países de origen, durante el tránsito y hasta el destino.
Entre las principales causas de migración destacan la violencia, abuso, trata de personas, pobreza extrema y reunificación familiar, mientras que los agresores pueden ser tanto integrantes del crimen organizado como autoridades o incluso familiares.
Secuelas emocionales y daños invisibles
Otro caso es el de Nancy, originaria de Guatemala, quien fue secuestrada a los 12 años, trasladada al Estado de México y víctima de abuso. Tras escapar, llegó a un albergue del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (SNDIF), donde expresó el impacto emocional vivido: “nunca les digo por qué estoy llorando… (cuando) llega mi tutora… y me dicen ‘¿qué tienes?’… y ya no aguanto y lloro”.
La investigación advierte que estos menores desarrollan estrés migratorio, ansiedad, depresión, ideación suicida y dificultades de adaptación, consecuencias derivadas de la violencia constante.
El estudio concluye que estas experiencias reflejan una crisis humanitaria donde los menores no solo huyen de su entorno, sino que continúan expuestos a riesgos en cada etapa de su trayecto, dejando secuelas profundas en su salud mental y emocional.







