Descubrimiento de Dientes de Megalodón en Quintana Roo
11/08/2025 - Hace 10 meses en MéxicoDescubrimiento de Dientes de Megalodón en Quintana Roo
Un hallazgo paleontológico sin precedentes ha sacudido el mundo de la arqueología subacuática en México. Dientes de megalodón, el depredador más grande de la prehistoria, han sido descubiertos y ahora están en exhibición en el Museo Regional de Costa Oriental del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Tulum.
Las piezas, una de ellas del tamaño de una mano humana, fueron recuperadas de un cenote profundo en la región de Puerto Morelos, y ofrecen un vistazo fascinante al pasado de lo que hoy conocemos como la Península de Yucatán.
El descubrimiento en las profundidades del Cenote Maravilla
El sorprendente hallazgo se produjo en 2019, cuando el buzo especializado Juan Cardona exploraba el Cenote Maravilla a 28 metros de profundidad. En este entorno subacuático de acceso restringido, Cardona encontró dos dientes fosilizados de un tiburón prehistórico. Uno de ellos, de tamaño más pequeño, pertenecía a un ejemplar juvenil, mientras que el otro, de impresionantes dimensiones, se incrustó en una roca caliza y se cree que perteneció a un megalodón adulto.
Tras el aviso de Cardona, el equipo del Proyecto Gran Acuífero Maya (GAM) inició un minucioso trabajo de investigación. La pieza más pequeña fue entregada para su estudio, y el paleontólogo Gerardo González Barba, experto en tiburones fósiles de la Universidad Autónoma de Baja California Sur, confirmó que ambos dientes pertenecían a la especie Otodus (Megaselachus) megalodón.
Un viaje al pasado de la península
La confirmación de la especie se presentó formalmente en el XVI Congreso Nacional de Paleontología en Chihuahua, marcando el primer registro científico de la presencia de esta especie extinta en Quintana Roo. Según González Barba, los dientes datan de hace 2.5 a 23 millones de años, un periodo conocido como el Mioceno-Plioceno.
El paleontólogo especula que las piezas cayeron al fondo del mar hace más de 15 millones de años, cuando la península estaba sumergida bajo el océano a no más de 200 metros de profundidad. Posteriormente, a medida que la península emergió, el proceso de disolución de roca caliza dio origen a las cuevas y cenotes que hoy conocemos.
Esta investigación sugiere que la zona de Quintana Roo pudo haber sido un hábitat clave para el megalodón, utilizado para alimentarse y reproducirse cuando el territorio se encontraba bajo las aguas marinas.
Rescate y preservación de un patrimonio milenario
Ante la importancia del hallazgo y para evitar el saqueo, la pieza más grande fue recuperada en 2021 por el equipo del GAM, aplicando un riguroso protocolo científico. Ambas piezas ahora forman parte de la colección permanente del Museo Regional de Costa Oriental en Tulum.
Como parte del compromiso por la preservación, el Proyecto de Preservación Digital del GAM, con el apoyo de diversas instituciones, ha realizado una reproducción digital en alta resolución de los fósiles. Esta iniciativa asegura la conservación de este valioso patrimonio cultural, permitiendo que su estudio y apreciación continúen en el tiempo.
El megalodón, que alcanzaba hasta 18 metros de largo, habitó los mares del mundo hace millones de años. Este hallazgo en el Cenote Maravilla no solo amplía nuestro conocimiento sobre esta fascinante criatura, sino que también enriquece la historia natural de México.
Aunque ya existían registros de restos de megalodón en Baja California, Chiapas y otros cenotes de la Península de Yucatán, este es el primer descubrimiento formalmente documentado en Quintana Roo, consolidando la región como un tesoro paleontológico de valor incalculable.




