El Papa León XIV canta Cielito Lindo en la Plaza San Pedro
06/08/2025 - Hace 10 meses en MéxicoEl Papa León XIV canta Cielito Lindo en la Plaza San Pedro
La Plaza de San Pedro se transformó en un vibrante escenario de fiesta y fe, con un inesperado toque mexicano que emocionó a miles de peregrinos y visitantes. En un gesto que ya se ha vuelto característico por su cercanía y alegría, el Papa León XIV sorprendió a todos al unirse a la música de un mariachi y cantar, a viva voz, el icónico “Cielito Lindo” durante su recorrido en el papamóvil.
El inusual pero emotivo momento tuvo lugar antes de la Audiencia General, cuando la majestuosa plaza se llenó de los sonidos del Ballet Nacional de México. El mariachi, con sus trajes de gala y sus melodías inconfundibles, deleitó a la multitud con un repertorio que incluyó clásicos como “El Son de la Negra,” “Camino Real de Colima,” y “El Jarabe Tapatío.” La energía de la música mexicana contagió a todos, haciendo que los fieles corearan las canciones y vivieran un ambiente de fiesta.
Justo cuando el Sumo Pontífice hacía su entrada triunfal en el papamóvil, el mariachi comenzó a tocar el “Cielito Lindo.” Fue en ese instante, bajo el cielo de Roma, que el Papa León XIV fue captado por las cámaras cantando con entusiasmo el famoso estribillo, compartiendo su alegría con los asistentes y mostrando una vez más su aprecio por las diversas culturas del mundo.
Al Papa León XIV le gusta cantar y hoy durante el recorrido en la Plaza de San Pedro cantó el Cielito Lindo bajo el cielo de Roma acompañado de la musica mexicana que se escuchaba del Mariachi del gran Ballet Nacional de México 🇲🇽 #papaleónxiv #PopeLeoXIV #PapaLeoneXIV pic.twitter.com/cE8dT2xgXU
— Pablo Esparza (@PabloEsparzaa) August 6, 2025
Posteriormente, ya en el inicio de la Audiencia General, el Papa León XIV dedicó su catequesis a un tema profundo y reflexivo: la Pascua de Jesús y la importancia de la palabra “preparar.” Con su habitual estilo didáctico, invitó a los fieles a no solo prepararse para la liturgia, sino a abrir sus corazones para que Dios habite en ellos.
“También nosotros estamos invitados a «preparar la Pascua» del Señor,” dijo el Papa. “No solo la litúrgica, sino también la de nuestra vida. Cada gesto de disponibilidad, cada acto gratuito, cada perdón ofrecido por adelantado, cada esfuerzo aceptado con paciencia es una forma de preparar un lugar donde Dios puede habitar.”
El Santo Padre instó a todos a reflexionar sobre lo que significa “preparar” en su vida cotidiana: “¿Qué espacios de mi vida necesito reordenar para que estén listos para acoger al Señor? ¿Qué significa para mí hoy «preparar»? Quizás renunciar a una pretensión, dejar de esperar que el otro cambie, dar el primer paso. Quizás escuchar más, obrar menos o aprender a confiar en lo que ya está dispuesto.”
Para cerrar su profunda reflexión, el Papa León XIV hizo una conmovedora petición, deseando que la vida de cada persona sea una “continua Eucaristía,” un acto de gratitud y comunión. Su mensaje final dejó a los presentes con un sentimiento de esperanza y renovación. “Si acogemos la invitación a preparar el lugar de la comunión con Dios y entre nosotros,” concluyó, “descubrimos que estamos rodeados de signos, encuentros, palabras que nos orientan hacia esa sala, espaciosa y ya preparada, en la que se celebra incesantemente el misterio de un amor infinito, que nos sostiene y siempre nos precede.”




