«Era terco, no quería tener una rutina y también pensaba que el problema nunca me afectaría. Y es una de esas situaciones en las que me expuse muchísimo con mínima protección y me pasó factura».
El multicampeón de la WWE relató cómo fue que se dio cuenta del padecimiento y señaló que no fue una vez la que se sometió a un tratamiento para quedar fuera de peligro. «No fue hasta que fui al dermatólogo, me hice una revisión de la piel y me extirparon una mancha cancerosa del pectoral derecho. Esa llamada no es lo que quieres recibir porque es impredecible y no sabes qué tan grave va a ser».
«Un año después, volví y me extirparon otra mancha cerca del hombro derecho. Se ve como un lunar blanco en el costado del pecho y en el hombro». Lo que le sucedió le cambió por completo la perspectiva a John Cena, ahora tiene un cuidado extremo, tanto, que se unió a una campaña con una marca de protector solar de alto grado de protección.