“2 bolis Mingo”… “ya se acabaron”. Se despide el vendedor de bolis que dejó huella
24/07/2026 - Hace 59 mins en Santiago Papasquiaro“2 bolis Mingo”… “ya se acabaron”. Se despide el vendedor de bolis que dejó huella
Santiago Papasquiaro, Dgo. La frase «¡Dos bolis, Mingo!» difícilmente volverá a escucharse por las calles de Santiago Papasquiaro. Y cuando alguien la recuerde, la respuesta quedará únicamente en la memoria: «Ya se acabaron».
Ese día se confirmó el fallecimiento de Domingo Unzueta Claro, mejor conocido como «Mingo», un personaje ampliamente reconocido por su trabajo, esfuerzo y por los tradicionales bolis que durante años llevó a cada rincón del municipio.
Con apenas 60 años de edad, Mingo emprendió su camino dejando un legado construido con dedicación y perseverancia. Como muchos, buscó distintas formas de ganarse la vida hasta encontrar en la elaboración y venta de bolis, el oficio que lo convirtió en una figura entrañable para chicos y grandes.
Quienes lo conocieron recuerdan que comenzó recorriendo las calles con una pequeña hielera, a pie. Con el paso del tiempo, fruto de su trabajo constante, logró adquirir una motocicleta que le permitió ampliar sus recorridos por barrios, escuelas y distintos sectores de la ciudad, llevando sus populares bolis, conocidos por algunos como «hielos», a cientos de familias santiagueras.
Más allá del producto que ofrecía, Domingo Unzueta será recordado por su sencillez, su trato amable y la calidez con la que saludaba a cada cliente. Para muchos, su presencia formó parte de la infancia, de los recreos escolares y de incontables tardes de calor.
Quienes tuvimos la oportunidad de convivir con él, destaca también su generosidad. Era común que regalara un bolis o insistiera en no cobrarlo, acompañando el gesto con una sonrisa y una frase que hoy permanece en el recuerdo de quienes lo apreciaban.
Con su partida, Santiago Papasquiaro pierde a uno de esos personajes que, sin ocupar grandes escenarios, lograron ganarse el cariño de toda una comunidad gracias a su trabajo honesto y su calidad humana.
Familiares, amigos y ciudadanos han expresado sus condolencias por el fallecimiento de Domingo Unzueta Claro, deseando pronta resignación a sus seres queridos.
Y no se me olvidarán sus palabras “un bolis mi Chuy”, nunca me lo quiso cobrar.
Descanse en paz «Mingo», el hombre que convirtió un sencillo bolis en un recuerdo imborrable para varias generaciones de santiagueros.







