Carretera en crisis: urgen ampliación y mantenimiento en tramos de alto riesgo en el noroeste
06/04/2026 - Hace 2 meses en Santiago PapasquiaroCarretera en crisis: urgen ampliación y mantenimiento en tramos de alto riesgo en el noroeste
Santiago Papasquiaro, Dgo. Durante el actual periodo vacacional de Semana Santa, visitantes y habitantes de la región noroeste de Durango han reiterado una exigencia que lleva años sin resolverse: la urgente rehabilitación y ampliación de la carretera Francisco Zarco, carretera 23, especialmente en el tramo que conecta las cabeceras municipales de Canatlán y Nuevo Ideal.
El trayecto entre la ciudad de Durango y Santiago Papasquiaro comprende aproximadamente 170 kilómetros, de los cuales solo la mitad se encuentra en condiciones adecuadas. El primer tramo, de 55 kilómetros entre Durango y J. Guadalupe Aguilera (La Granja), forma parte de la carretera Panamericana y cuenta con ampliación. Le sigue un segmento de 17 kilómetros entre La Granja y Canatlán que también ha sido intervenido.
Sin embargo, la situación cambia drásticamente en los casi 50 kilómetros que van de Canatlán a Nuevo Ideal, considerados por usuarios como uno de los tramos más peligrosos debido a su deterioro y al alto número de accidentes registrados, varios de ellos con consecuencias fatales. La zona entre Pinos Altos y la ciudad de Canatlán es señalada como particularmente crítica.
Este tramo ha sido objeto de promesas por parte del gobernador Esteban Villegas Villarreal, quien ha asegurado en diversas giras de trabajo por Canatlán, Nuevo Ideal y Santiago Papasquiaro que las obras de ampliación iniciarán este mismo año.
Más adelante, otro segmento parcialmente rehabilitado comprende cerca de 19 kilómetros desde Santiago Papasquiaro rumbo a José María Morelos (Chinacates), poco después de Santa Teresa. No obstante, aún quedan alrededor de 30 kilómetros en condiciones deficientes, donde también se reportan accidentes frecuentes.
Las malas condiciones de esta vía no solo afectan la seguridad de los conductores, sino que también limitan el desarrollo económico y turístico de la región. Municipios como Tepehuanes, Guanaceví, Topia, Otáez y Canelas dependen en gran medida de esta conexión carretera.
Visitantes frecuentes han manifestado su inconformidad. José Manuel Mercado Quiñones, quien radica en Monterrey desde hace más de tres décadas, lamentó el deterioro constante: “Cada vez que regreso a Santiago Papasquiaro, la carretera está peor”. Por su parte, Carlos Benavides Flores, originario de Santiago y residente en Torreón, señaló: “No quedan ganas de volver nada más por lo pésimo de la carretera”.
Habitantes y viajeros coinciden en que mejorar esta infraestructura no solo reduciría riesgos, sino que impulsaría el ecoturismo en la zona, una de las principales apuestas económicas de la región. Mientras tanto, la exigencia sigue siendo clara: carreteras dignas y seguras para todos.






