Comercio desleal: importaciones de frijol saturan el mercado en México
18/01/2026 - Hace 5 meses en Durango EstadoComercio desleal: importaciones de frijol saturan el mercado en México
El gerente de la Asociación Mexicana de Secretarios de Desarrollo Agropecuario (AMSDA), Octavio Jurado Juárez, advirtió que las importaciones de frijol realizadas en plena temporada de cosecha están saturando el mercado nacional, presionando los precios a la baja y dejando a miles de productores de frijol en México sin una salida comercial rentable para su producción.
Durante su participación en el programa Aquí hay Campo, conducido por el periodista Antonio Gaytán, Octavio Jurado explicó que este escenario constituye un caso claro de comercio desleal, ya que el frijol importado entra al país justo cuando los productores nacionales están levantando cosecha, lo que genera un excedente artificial que desploma el precio en las principales regiones productoras.
El representante de la AMSDA detalló que en 2025 México importó alrededor de 235 mil toneladas de frijol, volumen que terminó por desordenar el mercado interno y afectar de manera directa a estados como Durango, Zacatecas y Chihuahua, donde el grano permanece almacenado sin poder colocarse en condiciones justas.
Jurado señaló que, mientras el precio de garantía del frijol se ubica en 27 pesos por kilo, en el mercado libre se han registrado operaciones de compra entre 10 y hasta menos pesos, una brecha que vuelve inviable la actividad agrícola para miles de campesinos que enfrentan altos costos de producción, financiamiento caro y falta de liquidez.
En la mesa de análisis de Aquí hay Campo, Antonio Gaytán subrayó que la problemática del frijol se ha agravado por el lento proceso de acopio de Alimentación para el Bienestar, bodegas saturadas y cambios administrativos que han retrasado la recepción del grano, situación que ya ha provocado protestas de campesinos, cierres de oficinas y bloqueos en distintas regiones del estado de Durango.
Durante el programa, productores expusieron que en algunos centros de acopio solo se están recibiendo volúmenes mínimos por agricultor, lo que obliga a muchos a vender su frijol en el mercado libre a precios castigados o a mantenerlo almacenado sin certeza de cuándo podrán comercializarlo.
Por su parte, el analista agropecuario Evenor Cuéllar advirtió que el problema del frijol no es de sobreproducción, sino de mala distribución y falta de planeación, al señalar que mientras en el norte del país existen excedentes, en el sur y sureste de México el grano no está llegando de manera eficiente al consumidor final.
Cuéllar añadió que la caída sostenida en el consumo interno de frijol ha profundizado la crisis, al tratarse de un alimento básico que ha perdido presencia en la dieta diaria de las familias mexicanas, lo que reduce la capacidad del mercado nacional para absorber la producción disponible.
En el mismo espacio, Jorge Pérez consideró que la falta de políticas públicas claras ha dejado al productor en estado de indefensión, al desaparecer esquemas como la agricultura por contrato, el precio objetivo y mecanismos de financiamiento accesible, lo que ha incrementado la vulnerabilidad del campesino frente a la volatilidad del mercado.
Pérez señaló que permitir la entrada de frijol importado durante el ciclo de cosecha nacional beneficia a intermediarios y coyotes, mientras el productor termina vendiendo por debajo de sus costos, una situación que ha generado enojo social y un ambiente de tensión en las zonas rurales.
Octavio Jurado subrayó que el frijol, a diferencia de otros granos, no cuenta con un mecanismo claro de descubrimiento de precios a nivel internacional, lo que lo vuelve especialmente vulnerable a decisiones de importación mal sincronizadas que terminan afectando directamente al productor nacional.
Añadió que permitir la entrada de frijol extranjero durante el pico de cosecha mexicana provoca una caída inmediata de precios y desplaza la producción nacional, afectando tanto a pequeños como a medianos productores, quienes no tienen margen financiero para almacenar por largos periodos sin apoyo institucional.
El gerente de la AMSDA reconoció que el Gobierno federal ha ampliado su margen de compra en algunas entidades, como Zacatecas y Durango, pero advirtió que el volumen adquirido sigue siendo insuficiente frente al excedente real que existe en el campo, por lo que el desplazamiento del inventario será lento y complejo.
Ante este panorama, explicó que se trabaja con autoridades federales y estatales para impulsar un esquema de pignoración, que permita al productor obtener liquidez sin verse obligado a malbaratar su cosecha, además de cargar inventario en el tiempo a la espera de mejores condiciones de mercado.
Jurado insistió en que este tipo de herramientas financieras son indispensables cuando el mercado se encuentra deprimido, ya que la alternativa de vender de inmediato a precios bajos solo profundiza la crisis en el sector agrícola.
Finalmente, coincidió con lo expuesto por Antonio Gaytán, Evenor Cuéllar y Jorge Pérez en que el escenario actual obliga a replantear de fondo la política pública para el frijol, fortalecer la protección del mercado interno y corregir decisiones comerciales que han terminado por golpear el ingreso de los campesinos y la viabilidad del campo mexicano.
El directivo advirtió que, de no tomarse medidas oportunas, la saturación del mercado y los precios deprimidos podrían desincentivar la siembra en los próximos ciclos agrícolas, profundizando la dependencia de México del frijol importado y debilitando aún más la producción nacional.




