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‘No están solas’: diputadas llaman a romper el silencio y proteger a las mujeres en Durango

29/11/2025 - Hace 6 meses en Durango Estado

‘No están solas’: diputadas llaman a romper el silencio y proteger a las mujeres en Durango

Local | 29/11/2025 - Hace 6 meses
‘No están solas’: diputadas llaman a romper el silencio y proteger a las mujeres en Durango

En Durango, la violencia contra la mujer sigue siendo una herida abierta que atraviesa familias, instituciones y comunidades enteras. Así quedó expuesto en el programa La Charla, donde las diputadas locales Verónica González (PAN), Sandra Amaya (Morena) y Sughey Torres (PRI) coincidieron en que el 25 de noviembre, Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, no es una fecha de celebración, sino un recordatorio doloroso de una realidad que aún no cambia.

Las cifras son contundentes. A nivel mundial, una de cada tres mujeres ha sufrido violencia física o sexual, y más de 51 mil fueron asesinadas en un solo año por parejas o familiares. En México, siete de cada diez mujeres han vivido algún tipo de violencia. Y en Durango, aunque los registros varían, se confirman entre 11 y 12 feminicidios en el último año, una expresión extrema de una cadena de agresiones que casi siempre inicia mucho antes, en el silencio del hogar o en la normalización del acoso diario.

Durante el encuentro, las tres diputadas compartieron diagnósticos, preocupaciones, vivencias personales y propuestas legislativas, pero sobre todo enviaron un mensaje central: ninguna mujer debe sentirse sola.

La primera en intervenir fue la diputada Verónica González, quien describió el 25 de noviembre como un recordatorio de la deuda pendiente con las mujeres. Señaló que las formas de violencia se han diversificado: física, psicológica, sexual y ahora también digital. En Durango, destacó, se han esclarecido feminicidios y existen condenas, pero persiste el gran pendiente de lograr que el estado salga de la alerta de género. Recordó que prevenir es tan importante como sancionar, y explicó su iniciativa para fortalecer las órdenes de protección de emergencia, incluso sin necesidad de una denuncia previa, así como la propuesta de un registro estatal de agresores conectado a una base nacional.

Sandra Amaya coincidió en que la prevención es la parte más débil de las políticas públicas. Aseguró que la mayoría de iniciativas que llegan al Congreso son reactivas y buscan elevar penas, cuando el verdadero reto es evitar que la violencia escale. Criticó la falta de recursos en el Instituto de la Mujer, tanto estatal como municipal, y planteó la necesidad de crear una Secretaría de la Mujer que reciba presupuesto directo sin depender de otras áreas del gobierno. También reconoció que muchas mujeres no denuncian por miedo, por desconfianza en las instituciones o porque –como admitió– “todavía les faltamos”.

Para la diputada Sughey Torres, el problema es aún más profundo: el tema de las mujeres no ha sido prioridad real en ningún nivel de gobierno. Explicó que la violencia surge y se reproduce en hogares marcados por carencias económicas, estrés, hacinamiento y ausencia de oportunidades. Sin condiciones básicas de bienestar, dijo, es imposible construir relaciones familiares sanas. También lamentó que Durango tenga un déficit de refugios: se requieren al menos cuatro por normatividad de la alerta de género, pero solo existen dos, financiados por el estado y los municipios.

A lo largo del programa, Tony Gaytán introdujo ejemplos que revelan cómo el machismo persiste incluso en los espacios donde se toman decisiones. Casos recientes, como el diputado federal Cuauhtémoc Blanco lanzando un beso a una colega o los ataques verbales del senador Gerardo Fernández Noroña hacia una mujer en duelo, reflejan conductas que normalizan la violencia simbólica desde la cúpula política. El conductor también habló desde lo personal: como padre y abuelo, dijo vivir con temor al imaginar los riesgos que enfrentan sus hijas y nietas al intentar cumplir sus sueños en un entorno que todavía no las protege lo suficiente.

La violencia política y el machismo en espacios de decisión

Las diputadas coincidieron en que, aunque ha habido avances, la política sigue siendo un terreno desigual. Verónica González dijo haber recibido respeto en esta legislatura, pero admitió que eso no siempre fue así en tiempos anteriores. Sandra Amaya compartió que ella misma vivió violencia política y recordó que fue la única mujer en presidir el Congreso en la historia del estado. Explicó que incluso presentó una iniciativa para garantizar que cada legislatura iniciara con una mujer al frente de la Junta, pero no prosperó porque muchos compañeros hombres no la apoyaron.

Sughey Torres fue más directa: “Cuando quieres evidenciar al machista, incomoda”, afirmó. Señaló que en la política hay hombres que han sido machistas toda la vida y que no les gusta ceder espacios ni aceptar agendas que favorecen a las mujeres. Recordó que la violencia política de género está legislada, pero eso no impide que intenten invisibilizar el trabajo de las diputadas o frenar iniciativas según la conveniencia del grupo mayoritario.

Las tres reiteraron que, aunque la lucha no es contra los hombres, sí es contra el machismo que sigue impregnando instituciones, prácticas y decisiones. Celebraron que hoy haya más mujeres diputadas, alcaldesas, juezas y hasta una presidenta de la República, pero insistieron en que la representación no se ha traducido plenamente en igualdad de condiciones ni en políticas públicas eficaces.

Comunidades rurales, falta de recursos y violencia silenciosa

Uno de los momentos más fuertes ocurrió cuando las legisladoras describieron la realidad de las comunidades más alejadas del estado. Torres relató el caso reciente de una niña indígena de 12 años agredida sexualmente en el Mezquital. Su madre no tenía dinero para trasladarse a la cabecera municipal, y sin apoyo institucional el caso habría quedado impune. Solo la intervención de personas sensibles permitió que ambas fueran transportadas a Durango para recibir atención y activar una investigación.

Este ejemplo, coincidieron, refleja el abandono institucional que viven muchas mujeres rurales: no hay psicólogos, ni abogados, ni trabajadores sociales, ni siquiera transporte. En algunos sitios ni luz hay. Cuando una agresión ocurre, la distancia se vuelve una sentencia.

Las diputadas advirtieron que sin presupuesto suficiente, sin refugios, sin personal en las zonas marginadas, la prevención seguirá siendo solo un discurso. Las familias deben ser fortalecidas, dijeron, pero los gobiernos tienen la obligación de garantizar condiciones mínimas para que la violencia no siga normalizándose en silencio.

Al cierre, las tres dirigieron un mensaje directo a las mujeres de Durango. Sughey Torres pidió a quienes viven situaciones que “incomodan” denunciar antes de que sea tarde. Sandra Amaya aseguró que “no están solas” y que cuentan con aliadas en el Congreso. Verónica González prometió seguir legislando para que cada niña y mujer viva con dignidad y seguridad.

Las diputadas coincidieron en una idea central: romper el silencio es el primer paso, pero la responsabilidad es compartida. Mientras una sola mujer sea violentada, Durango no podrá hablar de verdadera paz ni de igualdad.

Por: Antonio Gaytán

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Antonio Gaytan

Treinta años en radio y televisión, reportero de Notigram TV y conductor del noticiero matutino de Canal 15.

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