El titular de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural (SAGDR), Jesús López Morales, advirtió que, pese al alivio que representan las recientes lluvias en Durango, la ganadería enfrenta un periodo de riesgo que puede extenderse entre 30 y 45 días, mientras el pasto comienza a desarrollarse y ser útil como alimento.
López Morales explicó que tras la llegada de las lluvias, el agostadero tarda entre 20 y 22 días en generar pasto suficiente para que el ganado se alimente directamente del terreno. No obstante, durante este intervalo, los animales aún dependen de suplemento alimenticio, principalmente maíz molido, para mantenerse fuertes.
“La transición es crítica. El ganado está débil por la sequía prolongada y, al comenzar las lluvias, se desplaza hacia zonas altas en busca de alimento, lo que aumenta el riesgo de accidentes y mortalidad”, detalló el funcionario.
Inicia entrega de suplemento alimenticio mientras el agostadero recupera su capacidad forrajera
Ante este panorama, por instrucciones del gobernador Esteban Villegas Villarreal, el Gobierno del Estado arrancó con la entrega de más de 4 mil toneladas de suplemento alimenticio en todo el territorio, en una estrategia tripartita con la participación de municipios y productores.
La mortandad de ganado se mantiene por ahora en niveles bajos —alrededor de 1,100 cabezas—, pero se teme un repunte si no se toman medidas preventivas en este periodo de transición. Las regiones más afectadas continúan siendo el semidesierto y municipios del norte del estado.
El funcionario llamó a las autoridades municipales a sumarse al programa y trabajar de manera coordinada, “para que ningún productor se quede sin apoyo en este momento clave para la ganadería duranguense”.
Por: Antonio Gaytán




