Prevención del suicidio en Durango; escuchar y acompañar puede salvar vidas
27/12/2025 - Hace 5 meses en Durango EstadoPrevención del suicidio en Durango; escuchar y acompañar puede salvar vidas
Hablar de salud mental no siempre es fácil, pero hacerlo a tiempo puede marcar la diferencia. En Durango, la prevención del suicidio se ha convertido en un reto social que exige escucha, acompañamiento y atención inmediata, especialmente en momentos de crisis emocional.
Durante el programa La Charla se abordó este tema desde una perspectiva humana, reconociendo que el suicidio es un fenómeno complejo que no desaparece, pero que sí puede prevenirse cuando existen mecanismos de atención oportuna, redes de apoyo activas y una sociedad dispuesta a hablar del tema sin estigmas.
En el estado operan dos herramientas clave para la prevención: la Línea Amarilla, de alcance estatal a través del 911, y la Línea AMA 075, en el municipio de Durango, ambas con atención gratuita y disponible las 24 horas del día, los 365 días del año.
Líneas de apoyo que escuchan y acompañan
Ana Delia Terán Torrecillas, directora de Salud Mental y responsable de la Línea AMA 075, explicó que este servicio surgió a partir de una necesidad detectada directamente en las familias duranguenses, donde la ansiedad, la depresión, los duelos, la violencia intrafamiliar y los problemas económicos comenzaron a manifestarse con mayor frecuencia.
La Línea AMA 075 tiene poco más de un año de operación y ha atendido más de tres mil llamadas. La atención no se limita a la crisis inmediata, sino que incluye seguimiento psicológico individual y familiar, además de canalización a hospitales cuando el caso lo requiere. La posvención, es decir, el acompañamiento posterior a la crisis, es una de las etapas más importantes para reducir riesgos futuros.
En muchos casos, después de una tentativa o de una crisis severa, las familias también requieren apoyo emocional. Madres, padres, hijas e hijos suelen enfrentar miedo, culpa, ansiedad o enojo, emociones que, si no se atienden, pueden generar un entorno poco favorable para la recuperación.
Prevención desde el estado y atención en campo
Desde el ámbito estatal, Hugo Adrián Nevárez Hernández, subsecretario de Prevención Social y Participación Ciudadana, explicó que la Línea Amarilla opera los 365 días del año a través del 911, con un equipo multidisciplinario especializado en salud mental y unidades móviles que intervienen directamente en situaciones de alto riesgo.
Durante 2025, la Línea Amarilla recibió alrededor de mil 600 llamadas, de las cuales cerca del 12.5 por ciento requirió intervención directa en campo. El programa cuenta con herramientas de georreferenciación que permiten identificar zonas con mayor incidencia y enfocar acciones preventivas en colonias, escuelas y comunidades específicas.
Contrario a lo que suele creerse, los meses de mayor riesgo no son diciembre ni enero. Especialistas señalaron que los picos más altos se presentan en junio, julio y agosto, influenciados por factores como el calor, el consumo de alcohol y cambios en el comportamiento. En contraste, las fechas decembrinas suelen funcionar como un periodo protector gracias a la convivencia familiar y social.
Quién pide ayuda y quién está en mayor riesgo
Uno de los contrastes más relevantes es la diferencia entre quién solicita apoyo y quién enfrenta el mayor riesgo. La mayoría de las llamadas a ambas líneas son realizadas por mujeres, quienes muestran mayor disposición a hablar de sus emociones y pedir ayuda profesional.
Sin embargo, más del 80 por ciento de los suicidios consumados corresponde a hombres. Especialistas atribuyen esta diferencia a patrones culturales que aún dificultan la expresión emocional masculina y retrasan la búsqueda de apoyo, lo que incrementa el riesgo.
Señales que no siempre se ven
Otro punto clave es que no todas las crisis dan señales evidentes. Hay personas que conviven con normalidad, sonríen o participan en reuniones mientras atraviesan en silencio una crisis profunda. En algunos casos, incluso el entorno cercano se sorprende al no haber detectado señales previas.
Aun así, existen alertas que no deben ignorarse, como el aislamiento, cambios bruscos de conducta, alteraciones del sueño, consumo de sustancias, pérdida de interés en actividades cotidianas y expresiones de desesperanza. Detectarlas y pedir ayuda a tiempo puede salvar vidas.
Un reto social que exige prevención
En 2025, en el estado de Durango se contabilizaron oficialmente 140 suicidios, una cifra que refuerza la urgencia de fortalecer la prevención y de que la población conozca y utilice los servicios de apoyo antes de que una crisis se vuelva irreversible.
El cierre de un año y el inicio de otro suelen detonar procesos de autoevaluación emocional. Especialistas recomendaron ajustar expectativas, evitar metas inalcanzables, hablarse con mayor amabilidad, reducir la autocrítica y priorizar la salud mental como parte esencial del bienestar cotidiano.
Acudir a terapia no debe verse como una señal de debilidad, sino como una herramienta de autocuidado. Prevenir también es escuchar, acompañar y actuar a tiempo.
Por: Antonio Gaytán




